IRAN-NUCLEAR
25/09/2006 - 18:11(GMT)
Moscú, 25 sep (EFE)- El vicepresidente iraní, Gholam Reza Aghazadeh, también jefe del Organismo de Energía Atómica de Irán (OEAI), instó hoy a Rusia concluir en seis meses, en vez de en un año, la construcción de la planta atómica iraní de Bushehr.
"Estoy convencido de que son suficientes seis meses para iniciar la explotación de la central de Bushehr, aunque la parte rusa opina que para ello se requiere un año entero", dijo Aghazadeh en Moscú en declaraciones a la prensa iraní que cita la agencia rusa Interfax.
Al ser preguntado sobre las causas de la demora en la fase final de construcción de la central, el vicepresidente iraní dijo que se debe a "problemas técnicos", así como a la reiterada reorganización de la empresa estatal rusa encargada de la edificación de la planta, Atomstroyexport.
El jefe del OEAI llegó hoy a Moscú para reunirse con el jefe de la Agencia Atómica Rusa (Rosatom), Serguéi Kiriyenko, con el fin de sellar un documento para la puesta en marcha de la central nuclear, construida por ingenieros rusos a orillas del Golfo Pérsico.
El documento debe fijar los plazos definitivos para el arranque del primer reactor y la conexión de la planta atómica a la red general.
Además, ambas partes deben concordar las fechas para el suministro de combustible nuclear, que debe producirse seis meses antes del arranque del reactor nuclear, aproximadamente en marzo próximo.
Un portavoz de Rosatom informó al final de la jornada de que Aghazadeh y Kiriyenko mantuvieron negociaciones durante dos horas y aún continuarían sus conversaciones durante una cena conjunta esta noche, sin explicar los resultados de la reunión.
Por su parte, el Kremlin informó de que el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Igor Ivanov, se reunirá el martes con Aghazadeh para estudiar la cooperación bilateral y el problema del dossier nuclear iraní.
Moscú suscribió a principios de 2005 un acuerdo con Teherán para el suministro de combustible nuclear para Bushehr, cuyas primeras partidas previsiblemente llegarán a Irán en marzo próximo, y un protocolo adicional sobre la devolución del material usado.
El jefe de Rosatom adelantó la pasada semana en Viena que "la planta entraría en funcionamiento en septiembre del próximo año y será conectada a la red general dos meses más tarde".
Además, Kiriyenko negó cualquier vinculación entre este proyecto y la actual crisis nuclear iraní, ya que "no existe ningún riesgo de enriquecimiento (de uranio) en las instalaciones de Bushehr y de uso de materiales nucleares con otros fines, aparte de los pacíficos".
La central de Bushehr, de 1.000 megavatios de potencia, está situada a doce kilómetros de la ciudad del mismo nombre, a orillas del Golfo Pérsico.
El contrato para la construcción de la planta de Bushehr, que en 1975 comenzó a edificar pero dejó inconclusa la corporación alemana Siemens tras el estallido de la Revolución Islámica (1979), fue firmado por rusos e iraníes en 1995 por un monto de 780 millones de dólares (609 millones de euros).
Estaba previsto inicialmente que participasen sólo iraníes en la construcción de la planta, pero en 1998 se firmó un nuevo contrato, esta vez por poco más de 1.000 millones de dólares, por el que todas las obras quedaron a cargo de especialistas rusos.
Irán, en el ojo del huracán por su controvertido programa nuclear, está interesado en firmar un acuerdo de cooperación con Rosatom para la construcción de nuevas plantas atómicas.
Rusia mantiene que su cooperación con Irán en materia nuclear se realiza con el beneplácito del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y está dispuesta a construir nuevas centrales en la república islámica.EFE io-si/cbm
Terra/EFE