CANADA-TERRORISMO
28/09/2006 - 19:00(GMT)
Toronto (Canadá), 28 sep (EFE)- El director de la Policía Montada canadiense, Giuliano Zaccardelli, pidió hoy públicamente disculpas a Maher Arar, un canadiense de origen sirio que fue enviado a Siria por Estados Unidos en el año 2002.
La Policía Montada había señalado a las autoridades estadounidenses que Arar, que fue torturado repetidamente durante el año que permaneció en Siria, estaba vinculado con extremistas islámicos, información que más tarde se comprobó que era falsa.
"Arar, quiero aprovechar esta oportunidad para expresar públicamente a usted, su esposa y sus hijos cuánto lamento cualquier parte que las acciones de la Policía Montada puedan haber contribuido a las terribles injusticias que ha experimentado y al dolor que usted y su familia han sufrido", señaló el director de la Policía Montada.
Zaccardelli reconoció hoy ante una comisión parlamentaria que Arar era un hombre inocente y que la Policía Montada canadiense había cometido graves errores.
Ese reconocimiento se produce una semana después de que una comisión investigadora presidida por un juez retirado señalase que la actuación de la policía canadiense había sido deshonesta.
El informe final de la comisión investigadora reveló que la Policía Montada había etiquetado a Arar y su esposa como "extremistas islámicos" a pesar de que no existía ninguna prueba contra la pareja.
Zaccardelli también reconoció que incluso cuando él personalmente se dio cuenta de que Arar no tenía ningún vínculo con extremistas islámicos, y a pesar de las filtraciones aparecidas en la prensa canadiense señalando lo contrario, no hizo nada para aclarar la imagen de Arar.
Sin embargo, Zaccardelli se mostró decidido a mantenerse al frente de la Policía Montada canadiense.
El ministro de Seguridad Pública, Stockwell Day, que apareció frente al mismo comité tras la declaración del director de la Policía Montada, declaró que el gobierno canadiense tenía plena confianza en Zaccardelli y que no planeaba sustituirle.
Day, quien cuando era miembro de la oposición criticó al anterior gobierno por no haber sido capaz de capturar a Arar antes que las autoridades estadounidenses, se negó a disculparse públicamente ante Arar por las negociaciones que el gobierno mantiene para compensarle por el error.
El caso de Arar causó un gran revuelo en la opinión pública canadiense.
Arar fue detenido por Estados Unidos un año después de los atentados del 11-S cuando el avión en el que regresaba de vacaciones de Túnez hizo escala en Nueva York.
A pesar de la petición de Arar de ser enviado a Canadá, la autoridades estadounidense le deportaron a Siria -país que es reconocido por el Departamento de Estado por torturar a sus detenidos-, tras pasar cerca de un mes en Jordania en manos de funcionarios estadounidenses. EFE jcr/pi/svo
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