Escándalo sexual
Una dirigente demócrata criticó el domingo a los líderes republicanos en la Cámara de Representantes por no haber informado a su partido sobre los mensajes eróticos por correo electrónico que envió un legislador a un joven, y que lo obligaron a presentar su renuncia.
01/oct/2006.- "Esto debe ser investigado de manera objetiva. Creo que el liderazgo demócrata debería haber sido informado hace 10 meses", dijo la representante Jane Harman, la figura más importante de su partido en el comité de inteligencia de la cámara baja. "Creo que básicamente nada se hizo, excepto advertir a (Mark) Foley", añadió.
Foley, republicano por el estado de la Florida, renunció al Congreso el viernes tras revelarse que había enviado cartas por correo electrónico de índole sexual a un ex mensajero del poder legislativo, y a otros mensajeros.
El asesor de la Casa Blanca Dan Bartlett dijo que las acusaciones contra Foley eran escandalosas, y que el presidente George W. Bush no había sido informado previamente de los mensajes.
La dirigencia republicana en el Congreso admitió que sabía desde hace tiempo que un congresista de Florida estaba enviando mensajes electrónicos de contenido sexual a un adolescente.
La oficina del presidente de la Cámara de Representantes Dennis Hastert, quien hasta ahora decía que sólo se enteró la semana pasada de los mensajes enviados por el representante Foley, reconoció que sus subalternos le hablaron de ello a fines del año pasado.
El congresista Thomas Reynolds, a cargo del esfuerzo republicano electoral de la cámara baja, dijo el sábado que avisó hace meses a Hastert que un colega republicano había enviado mensajes inapropiados a un adolescente.
La oficina de Hastert dijo que refirieron el asunto a las autoridades apropiadas, pero les dijeron sólo que los mensajes eran "excesivamente amigables".
Reynolds, republicano de Nueva York, fue notificado sobre los mensajes y ahora se está defendiendo de demócratas que lo acusan de haber hecho muy poco al respecto.
El representante demócrata John Murtha dijo que era "vergonzoso" que el liderazgo republicano no hubiera actuado con más prontitud, tras revelarse que conocía la situación desde hacía varios meses. "Tenemos la obligación de proteger a esos jóvenes mensajeros", señaló Murtha.
Foley renunció el viernes luego que ABC News le preguntara sobre las cartas electrónicas que envió a los mensajeros.
"Las indecorosas misivas entre el congresista Mark Foley y los ex mensajeros congresales son inaceptables y abominables. Es una obscena traición a la confianza", dijeron el sábado en un comunicado Hastert, republicano de Illinois; John Boehner, líder de la bancada mayoritaria y representante de Ohio; y Roy Blunt, jefe de disciplina de la bancada mayoritaria y representante de Misurí.
"Su renuncia inmediata debe ser seguida por todo el peso del sistema de justicia delictiva", agregaron.
El muchacho que recibió las misivas tenía 16 años en el 2005, cuando trabajó en el Congreso como mensajero. Luego que el joven regresó a su hogar en Luisiana, el congresista le envió más cartas electrónicas. El adolescente pensó que los mensajes eran inapropiados, especialmente uno en el cual Foley le pedió que le enviara una foto suya.
La familia del muchacho se comunicó con su congresista, Rodney Alexander, republicano de Luisiana, quien habló con Reynolds en los meses siguientes sobre el problema.
"Pese a que no había visto los correos electrónicos en cuestión, y que el señor Alexander me había dicho que los padres del muchacho no querían que se investigara el asunto, yo le avisé al presidente (Hastert) sobre la conversación que el señor Alexander tuvo conmigo", señaló Reynolds.
Hastert apuntó que no recuerda haber hablado con Reynolds sobre las misivas de Foley, pero tampoco negó las declaraciones de Reynolds.
Terra/AP
