Estados Unidos
02/10/2006 - 04:53(GMT)
El secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld, otra vez criticado por su manejo de la guerra contra Irak, dijo el domingo que no está considerando renunciar y agregó que el presidente George W. Bush le ha llamado recientemente para reiterarle su apoyo.
Hablando con reporteros antes de dirigirse a Nicaragua para una reunión de ministros de defensa, Rumsfeld dijo que no le sorprendían los reportes que indican que el jefe de gabinete de la Casa Blanca instó al presidente a despedirlo después de la elección de 2004.
"Ese es el trabajo del jefe de gabinete de la Casa Blanca. Sé es pues he ocupado ese puesto. El hacer todo tipo de preguntas con el presidente y sopesar bien diferentes maneras de hacer las cosas", dijo Rumsfeld. "Así que no me sorprende nada si es que se tocó el tema".
Preguntado si es que ha considerado renunciar recientemente, Rumsfeld respondió, "No".
En su nuevo libro "State of Denial", Bob Woodward escribe que el ex jefe de gabinete Andrew Card intentó persuadir dos veces a Bush de despedir a Rumsfeld - la segunda vez con el apoyo de la primera dama Laura Bush.
La Casa Blanca reiteró el domingo el apoyo del presidente a Rumsfeld.
Dan Bartlett, consejero de Bush, no respondió directamente a las preguntas sobre si la Casa Blanca ha considerado un posible reemplazo para Rumsfeld, como se menciona en el libro de Woodward sobre la forma en que el actual gobierno ha manejado la guerra en Irak.
Bartlett dijo que "cada miembro del gabinete está porque el presidente así lo desea", pero que Bush cree que Rumsfeld es el hombre indicado para dirigir el Pentágono.
Card ha negado cualquier insinuación de que hubiera dirigido una campaña para echar a Rumsfeld pero dijo que sí conversó con el presidente sobre el papel de Rumsfeld en el segundo mandato de Bush. Card dijo que era su trabajo discutir sobre una amplia gama de posibles reemplazos.
Rumsfeld ha sido ampliamente criticado, tanto por demócratas como por republicanos e incluso por oficiales militares, por su manejo de la guerra de Irak y por su estilo personal, que consideran impetuoso y arrogante.
Terra/AP