América Latina
2006-10-02 23:29:35 GMT
Por Carlos Alberto Quiroga
LA PAZ (Reuters) - La indefinición electoral en Brasil complica la nacionalización de hidrocarburos de Bolivia y podría impedir un acuerdo sobre precios del gas natural en el plazo fijado por ambos países, dijeron el lunes fuentes políticas y económicas bolivianas.
La campaña para la segunda vuelta electoral entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival socialdemócrata Geraldo Alckmin coincidirá con la fase decisiva de la negociación de nuevos contratos entre La Paz y petroleras extranjeras, entre ellas Petrobras, la mayor inversionista del sector.
" Las elecciones del domingo en Brasil han producido el peor momento para negociar, ni Lula ni Petrobras pueden hacer concesiones a Bolivia en plena campaña y lo mejor que podría pasar es que los plazos se modifiquen, " dijo el analista y columnista Humberto Vacaflor.
El gobierno boliviano del izquierdista Evo Morales decretó en mayo la nacionalización de la industria de hidrocarburos y ordenó que todas las petroleras extranjeras que operan en el país suscriban nuevos contratos, a más tardar hasta el 28 de octubre, sometiéndose a un nuevo régimen de control estatal.
La posibilidad de una ampliación del plazo fue admitida el lunes por el diputado oficialista Jorge Silva, quien dijo a reporteros que una ley que ratificará el decreto de nacionalización podría dar de 30 a 60 días adicionales para la negociación de los contratos.
" El tema está en la agenda, se trata de modificar los plazos en función de los tiempos que está viviendo el país y empresas como Petrobras, " dijo Silva, presidente de la comisión económica de la Cámara Baja, que estudia la ley de ratificación propuesta por la oposición.
Confiado aparentemente en una victoria en primera vuelta de su amigo el ex sindicalista Lula, Morales accedió el mes pasado a posponer hasta el 9 de octubre la fase final de la negociación de nuevos contratos con Petrobras, mientras avanzaba sus conversaciones con otras transnacionales como la española Repsol-YPF, la francesa Total y la británica British Gas.
Pero Lula " no ha ganado todavía la reelección y no podrá arriesgarse a perder votos por Bolivia (...) a diferencia de Alckmin que durante toda su campaña ha estado exigiendo mano dura con Bolivia, " advirtió Vacaflor.
Lula, quien hasta hace menos de una semana era favorito a ganar en la primera vuelta, tendrá que medirse nuevamente el 29 de octubre con el ex gobernador de Sao Paulo.
POSIBLES CAMBIOS EN CALENDARIO
En el marco de la nacionalización, Bolivia debe negociar con Petrobras no sólo nuevos contratos de operación, sino también la transferencia de las dos refinerías del país, que pasaron a manos de la petrolera brasileña por una privatización de la década pasada.
" Una segunda vuelta en Brasil dilataría el proceso de negociación entre Petrobras y YPFB, " dijo el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, sugiriendo la posibilidad de cambiar el calendario de la nacionalización petrolera.
El senador oficialista Antonio Peredo admitió que " una situación favorable hubiese sido la reelección del presidente Lula en la primera vuelta " y señaló que ahora " las conversaciones serán más dificultosas. "
Fernando Messmer, jefe de la mayor bancada opositora en el Congreso, consideró " inevitable " una demora en las negociaciones con Petrobras y dijo que no habría que descartar un " cambio drástico " de las condiciones si el próximo presidente de Brasil es Alckmin.
La estatal boliviana YPFB y Petrobras tienen pendiente además el cierre de una larga negociación sobre la demanda boliviana de un reajuste del precio del gas que compra Brasil, con un plazo ampliado por ahora al 12 de octubre.
Petrobras, que dice haber invertido 1.500 millones de dólares en la última década en la industria petrolera boliviana, es a la vez la mayor productora y mayor compradora de gas natural.
Las estatal brasileña compra unos 26 millones de metros cúbicos diarios de gas boliviano, a un precio actualmente ligeramente superior a los 4,00 dólares el millón de unidades térmicas británicas (BTU).
El otro comprador del gas boliviano, Argentina, recibe hasta 7,7 millones de metros cúbicos al precio de 5,00 dólares el millón de BTU.
Terra/Reuters