América Latina
2006-10-03 01:00:24 GMT
Por Nelson Bocanegra
BOGOTA (Reuters) - El presidente de Colombia, Alvaro Uirbe, autorizó el lunes buscar con las FARC, la mayor guerrilla del país, un acuerdo para una eventual zona de encuentro, un paso que podría llevar a un proceso de paz que ponga fin al más extenso conflicto interno del hemisferio.
La zona deberá ser eficaz no sólo para un acuerdo humanitario que permita la liberación de secuestrados en poder de la guerrilla izquierdista, sino para un proceso de paz, informó la Presidencia, en respuesta a una propuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) en ese sentido.
Uribe, fuertemente apoyado por Estados Unidos en su lucha antiguerrillera, también consideró " viable " convocar a una Asamblea Constituyente, uno de los mecanismos aprobados para reformar la Constitución de 1991, como paso final del eventual proceso de paz, para materializar los posibles acuerdos.
La zona debe tener " garantías de buena fe que debería incluir un cese de las hostilidades, limitaciones de tiempo, y los requisitos que propusieron los tres países europeos, " España, Francia y Suiza, agregó la Presidencia en un comunicado.
El conflicto de más de cuatro décadas ha dejado una crítica situación social, con más de dos millones de desplazados, miles de vidas perdidas al año y cuantiosos costos económicos a esta nación andina de casi 42 millones de habitantes.
El Alto Comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, autorizado por Uribe para buscar con las FARC la zona de encuentro, no mencionó el posible sitio, aunque dijo que lo importante es acordar las condiciones para que sea viable.
" Aquí lo que debemos resaltar es la voluntad del gobierno de pactar, acordar con las FARC las condiciones de esa zona de encuentro, que debe ser adecuada para lograr el propósito del acuerdo humanitario (...) pero también nos abrimos de manera inmediata a las posibilidades de un proceso de paz, " dijo Restrepo en una conferencia de prensa.
FARC DISPUESTAS A CESE DEL FUEGO
Las FARC anunciaron en un comunicado conocido en la mañana del lunes que incluso estarían dispuestas a pactar un cese bilateral de hostilidades en medio de la negociación, la primera vez que plantean dicha posibilidad en un poco más de cuatro años de gobierno del presidente de línea derechista, Alvaro Uribe.
Las eventuales conversaciones se realizarían después de que el grupo rebelde llegue a un acuerdo con el gobierno para la liberación de 62 rehenes, entre los que se encuentran la ex candidata presidencial y ciudadana colombo-francesa Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, y para lo cual también pidieron la desmilitarización de dos pueblos.
" Si el gobierno actual decide otorgar las plenas garantías para adelantar el canje de prisioneros de guerra, (...) una vez liberados todos ellos, quedará al orden del día la búsqueda de acuerdos para superar el conflicto social y armado que azota al país, " precisó un comunicado de las FARC.
La semana pasada, Uribe aceptó la propuesta de las FARC de desmilitarizar dos poblaciones para la liberación de los plagiados, lo que, de concretarse, sería un cambio en la postura del mandatario, que llegó al poder bajo la promesa de derrotarla militarmente.
Para la negociación de paz, el mayor grupo rebelde del hemisferio, con aproximadamente 17.000 combatientes, exigió el retiro de las tropas de los departamentos del Caquetá y de Putumayo, que tienen una extensión de 113.850 kilómetros cuadrados, los cuales están ubicados en el sur del país y en los que actualmente tiene una fuerte presencia.
Además, las FARC pidieron que se les quite el calificativo de terroristas por parte de la comunidad internacional y se suspendan las operaciones militares a nivel nacional, acuartelando a las tropas.
PUJA POR SECUESTRADOS
El nuevo comunicado de las FARC hace parte de la puja entre la guerrilla y el gobierno para buscar liberar a los secuestrados y llegar al fin del conflicto interno armado de cuatro décadas que azota al país y que deja miles de muertos al año, la mayoría civiles.
" Bajo estas condiciones, las FARC, en acuerdo con el gobierno nacional, entrarían de inmediato a explorar caminos que conduzcan a un cese bilateral del fuego y a analizar la solución política al conflicto social y armado, " señaló el comunicado.
El mediador entre las FARC y el gobierno para la entrega de los rehenes, Alvaro Leyva, consideró la propuesta del grupo guerrillero como una muestra de buena voluntad.
" Si esto sale bien, yo creo que el país comienza a andar por buen camino, " dijo a la radio local Caracol.
(Con colaboración de Mónica García)
Terra/Reuters