Escándalo sexual
03/10/2006 - 15:20(GMT)
La dirigencia republicana en el Congreso rechazó las acusaciones de que debió tomar medidas al enterarse de que un legislador de su bancada envió correos electrónicos de tinte sexual a mensajeros adolescentes.
El representante Max Foley renunció el viernes a su escaño luego de que se revelaron sus mensajes a los adolescentes y según su abogado, ha acudido a un centro de rehabilitación para alcohólicos y acepta la responsabilidad por sus acciones.
El escándalo de Foley, a pocas semanas que se produzcan unas elecciones legislativas que podrían acabar con la mayoría republicana en el Congreso, ha remecido al Partido Republicano.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Dennis Hastert, dijo que no iba a renunciar pese a los llamados de un periódico conservador a que lo hiciera, dijo el martes un vocero.
"El presidente ha liderado y liderará a los republicanos a una nueva mayoría en el 110mo congreso", dijo el vocero de Hastert, Ron Bonjean.
Hastert dijo que sus principales colaboradores y el republicano John Shimkus actuaron de forma correcta para resolver el tema de Foley como un problema interno del Partido Republicano, en vez de abrir una investigación en la que hubieran participado los demócratas.
Los demócratas han acusado a los republicanos de encubrir el escándalo para mantenerse en el poder en el Congreso, a cinco semanas de las elecciones.
The Washington Times, uno de los diarios más conservadores del país, pidió la renuncia inmediata de Hastert por no hacer lo suficiente para investigar los correos de Foley. Señaló que ya no está en capacidad de presidir cualquier investigación sobre el asunto, "una investigación que debe examinar su inepto desempeño".
Bonjean aseguró que Hastert "trabaja todos los días para cerciorar que la Cámara es un lugar seguro y productivo para sus miembros, los empleados y todos aquellos que trabajan para la institución".
Hastert explicó a reporteros el lunes que respetó los deseos de los padres del mensajero, que no querían que se vociferara el tema. El episodio ocurrió en el 2005.
El presidente de la Cámara ha dicho que tanto él como otros líderes republicanos sólo supieron del caso de Foley hasta el viernes pasado. Hace dos años Foley tuvo otro intercambio de correos sexuales con otro mensajero.
El lunes, el líder demócrata en el Senado, Harry Reid, señaló en un comunicado que "el secretario de Justicia debe abrir de inmediato una investigación completa". En esa investigación, debería también examinarse si dirigentes republicanos "sabían que existía un problema y lo ignoraron para preservar un escaño en las elecciones de este año".
El distrito de Foley, en Florida, tiene fuerte mayoría republicana, pero su banca podría ahora ser ganada por un demócrata. Los republicanos intentan mantener la mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones de noviembre. El candidato que reemplazará a Foley en las próximas elecciones sería un hispano.
Hastert pidió el domingo que se realice una investigación sobre "la conducta del señor Foley en relación con ex mensajeros de la cámara baja para determinar hasta que punto sus acciones violaron las leyes federales".
El asesor de la Casa Blanca Dan Bartlett dijo que las acusaciones contra Foley eran escandalosas, pero señaló que el presidente George W. Bush no había sido informado previamente de los mensajes comprometedores que Foley envió a un adolescente de 16 años y mensajes instantáneos que envió a otros muchachos que laboraban en el Capitolio como mensajeros.
Irónicamente Foley, de 52 años, quien es soltero, podría haber violado una ley que ayudó a redactar como copresidente del Comité de Niños Desaparecidos y Explotados.
La líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, denunció que "dirigentes republicanos han admitido que estaban enterados de la escandalosa conducta del señor Foley por entre seis meses y un año, y optaron por encubrir la situación en lugar de proteger a esos niños".
Terra/AP