Estados Unidos
05/10/2006 - 20:12(GMT)
Durante el sexenio pasado, los esfuerzos diplomáticos de México hacia Estados Unidos estuvieron encaminados a lograr una reforma exhaustiva de las normas de inmigración que permitiera a millones de mexicanos ingresar legalmente al vecino del norte. En lugar de ello, Washington se apresta a construir un muro en la frontera.
El presidente estadounidense George W. Bush firmó el miércoles un proyecto para asignar una partida presupuestal de 1.200 millones de dólares para pagar el costo de cientos de kilómetros de muro a lo largo de la frontera México-EEUU y para más barreras vehiculares, iluminación y cámaras infrarrojas.
Las nuevas medidas de seguridad coronaron meses de debate sobre inmigración, en los que inmigrantes mexicanos en Estados Unidos y el gobierno mexicano procuraron conseguir de los legisladores de Estados Unidos mayores vías legales para cruzar la frontera y trabajar de manera legal. Por otra parte, el plan de Bush que proponía otorgar visas temporales de trabajo no reunió suficiente apoyo en el Congreso para su aprobación. La idea fue descartada por Washington, al menos hasta después de las elecciones legislativas de noviembre.
El Congreso puso la seguridad por encima de la inmigración, argumentando que la porosa frontera binacional podría ser usada por terroristas en su afán de ingresar a Estados Unidos sin ser detectados. Al presente no hay indicios de que eso haya ocurrido.
El gobierno de México envió esta semana una nota diplomática a Washington criticando las nuevas medidas de seguridad que piden la construcción de 1.125 kilómetros (700 millas) de muro a lo largo de la frontera. El secretario de asuntos exteriores de México, Luis Ernesto Derbez, lo llamó "ofensa" y dijo el miércoles que estaba considerando llevar el asunto a Naciones Unidas.
Pero Rubén Aguilar, vocero del presidente Vicente Fox, dijo el jueves que "no estaba contemplado recurrir a ningún organismo de carácter internacional", y que "no requiere en estos momentos que nosotros hagamos valer acuerdos de otro carácter".
Finalmente añadió que confiaba en que el muro nunca se haría realidad porque, con el tiempo, sería reemplazada por un acuerdo migratorio.
"Sí, lamentamos el que no se haya podido llegar a la solución de este acuerdo", dijo Aguilar.
Guillermo Alonzo, un experto en inmigración del Colegio de La Frontera Norte, con sede en Tijuana, dijo que los muros surten poco efecto para frenar la avalancha de inmigración ilegal y no hacen sino hacer que los indocumentados busquen nuevas formas de introducirse a Estados Unidos y hallen nuevas rutas a través de terreno más peligroso cada vez.
"Cuando los migrantes se lo proponen, cruzan, encuentran la manera de brincar muros", dijo Alonzo. "Los muros no detienen nada".
"Ahora los coyotes (contrabandistas de inmigrantes) esconden a los migrantes en las cajuelas o los pasan con documentos falsos", dijo.
Alonzo hacía referencia a la construcción de la valla entre Tijuana y San Diego, conocida en México como "el muro de la tortilla". Se terminó en la década de 1990 y empujó a inmigrantes al peligroso desierto de Arizona.
Terra/AP