América Latina
2006-10-13 00:53:50 GMT
Por Julio César Villaverde
RIO DE JANEIRO (Reuters) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva tomó una clara ventaja sobre su rival Geraldo Alckmin en las encuestas de intención de voto para la segunda vuelta de las elecciones de Brasil, cuya campaña ingresó a la clave batalla en radio y televisión.
Dos sondeos de los institutos Ibope y Vox Populi otorgaron al mandatario, respectivamente, ventajas de 14 y 10 puntos porcentuales sobre el socialdemócrata Alckmin, tomando en cuenta sólo los previstos sufragios válidos.
Ibope, en una encuesta difundida por TV Globo, indicó que Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), obtendría el 57 por ciento de los sufragios válidos y el ex gobernador del estado de Sao Paulo un 43 por ciento.
En tanto Vox Populi, en un sondeo divulgado por la revista Carta Capital, otorgó al presidente un 55 por ciento de las intenciones de votos válidos y un 45 por ciento para Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Las encuestas mostraron a Lula, un ex líder sindical de 60 años, retomando el liderazgo de la campaña electoral, como ocurrió hasta que tropezó en la recta final de la marcha previa hacia la primera votación del 1 de octubre.
En la primera ronda, el mandatario obtuvo el 48,6 por ciento de los votos válidos y Alckmin, un médico de 53 años, un 41,6 por ciento, luego de que días antes de los comicios las encuestadoras pronosticaran una mayoría absoluta para Lula.
El traspié de Lula se produjo después de que no se presentara a un debate final entre candidatos presidenciales y se divulgaron fotos de fajos de billetes con los que militantes del PT pretenderían comprar un dossier perjudicial para el PSDB.
BATALLA EN RADIO Y TV
El jueves, Lula y Alckmin comenzaron con cautela su campaña por radio y televisión, aunque intercambiaron los primeros dardos de lo que promete ser una dura batalla final.
En los programas gratuitos de 10 minutos en cada medio, grabados previamente, ambos aprovecharon para criticar el desempeño de su adversario en el debate televisivo que protagonizaron el domingo, el primero al que concurrió Lula.
" Brasil pudo percibir (en el debate) la diferencia entre los candidatos, " dijo un presentador del programa de Lula.
" De un lado, un Alckmin sin propuestas para el país, sólo preocupado en atacar y ofender al presidente. Del otro, Lula hablando (...) sobre lo que hizo y lo que pretende hacer, " agregó.
Por su parte Alckmin también reprodujo trechos del debate y afirmó que Lula se incomodó cuando se trató el caso de un nuevo escándalo en su Partido de los Trabajadores (PT), que estalló al ser detenidos dos militantes cuando presuntamente pretendían adquirir un dossier perjudicial para candidatos opositores.
" El país no puede perder tiempo con escándalos, con dossiers falsos, " insistió sin embargo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
En tanto, el presidente también lanzó algunos dardos. " Quiero hacer una campaña sin bajezas y sin agresiones, " afirmó.
Y recordando la estrategia de " Lulita paz y amor " durante la puja electoral que en el 2002 lo llevó al poder, agregó que su campaña " no es contra nadie, sino a favor de Brasil. "
En una entrevista publicada por el diario O Globo, el presidente reiteró en tanto su rechazo a las privatizaciones realizadas por el gobierno de su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, del PSDB al igual que Alckmin.
El mandatario, chocando con las críticas de su rival contra la conducción de la economía por el actual gobierno, insistió en que sentó las bases para un fuerte crecimiento del país.
Lula aprovechó el feriado nacional por el Día de la Santa Protectora de Brasil para grabar más programas en Brasilia, mientras se preparaba para participar en un acto político a las afueras de la capital en la noche.
En cambio Alckmin, un ferviente católico, asistió a misa y a una procesión en el Santuario Nossa Senhora Aparecida, en el estado de Sao Paulo, del que fue gobernador.
" No hice ningún pedido de naturaleza política (a Nossa Senhora), aquí sólo pedí bendición y luces para todo el pueblo brasileño, para quien está enfermo. La política es una cuestión terrena, es nuestra tarea, no debemos mezclar las cuestiones de Dios con las de naturaleza política, " declaró Alckmin.
(Con informe adicional de Fernanda Ezabella y Carmen Munari)
Terra/Reuters