Estados Unidos
17/10/2006 - 17:27(GMT)
Los prisioneros que se encuentran en la base naval de Guantánamo afirman que son golpeados y pateados sin razón y que son tratados de una manera infrahumana.
Los guardias, por su parte, aseguran que los detenidos les arrojan excrementos, les lanzan insultos racistas y amenazas de muerte.
Un grupo de militares que investigan renovadas acusaciones de abusos en la prisión de la base de Guantánamo probablemente encontrarán no sólo a algunos cuantos guardias que aparentemente cometen abusos, sino una atmósfera permanente de hostilidad y sospechas.
Un periodista y un fotógrafo de la Associated Press pudieron atestiguar las tensiones que se viven en el lugar durante una visita reciente a la Base Naval de Guantánamo, ubicada frente a las costas del Caribe y rodeada por montañas cubiertas de cactos.
Incluso en esa visita controlada a los medios de prensa se notó que la prisión está inundada por el odio y las sospechas entre las partes opuestas que se consideran a sí mismas en guerra.
Guantánamo está bajo una nueva investigación después de que un infante de marina que trabaja para un equipo de defensa de los detenidos dijo que había escuchado a algunos guardias presumir de haber apaleado a los detenidos y haberles quitado sus pertenencias sin provocación alguna.
Los guardias describieron estos abusos como una práctica común, informó el infante de marina en una declaración jurada, lo que llevó a la oficina del inspector General del Pentágono a ordenar una investigación.
Un guardia dijo a los periodistas que uno de los detenidos empleó un insulto racial horrible en su contra con el fin de provocarlo. A su vez, un abogado de la defensa acusó a uno de los interrogadores, en un incidente por separado, por usar el mismo tipo de insultos en contra de su cliente.
Un guardia de la marina de 19 años, que no dio su nombre por razones de seguridad, dijo que "soy amenazado todo el tiempo y hostigado a cada momento" y denunció que había sido agredido verbalmente esa misma mañana.
En tanto, el abogado Clive Stafford Smith, quien representa a Mohamed el Gharani, un detenido de Chad, indicó que sus interrogadores "le lanzaron insultos raciales, los cuales lo molestaron mucho e incluso intentó hacerse daño a sí mismo en más de una ocasión".
Stafford Smith dijo que el detenido, de 19 años, vivía en Arabia Saudí antes de viajar a Pakistán, donde fue detenido a los 14 años.
En ocasiones, el antagonismo entre los guardias, muchos de los cuales aún son adolescentes o apenas cumplieron sus 20 años, y los detenidos se vuelve violenta, de acuerdo con algunos ex detenidos.
Sin embargo, el general de brigada del Ejército, Edward A. Leacock, subcomandante del centro de detención, insistió en que los detenidos son tratados humanamente y que el manual de entrenamiento del grupo terrorista al-Qaida instruye a sus miembros capturados que inventen acusaciones de tortura para lograr su liberación.
Terra/AP