América Latina
2006-10-18 21:52:33 GMT
BUENOS AIRES (Reuters) - La batalla campal que arruinó la ceremonia de traslado del féretro de Juan Perón a un nuevo mausoleo no fue espontánea y fue ideada por sectores que querían perjudicar al gobierno, dijeron el miércoles líderes sindicales.
Los restos de Perón, un símbolo de la política argentina que creó el partido dominante de los últimos 60 años, fueron llevados el martes desde un cementerio en Buenos Aires hacia una quinta privada en las afueras de la ciudad, donde se desató un violento enfrentamiento entre sindicalistas.
Palos, piedras y hasta disparos dejaron de lado la fiesta en la que miles de personas fueron a homenajear al legendario líder, que junto con su segunda esposa Evita generaron un movimiento que benefició a millones de obreros y dejó una marca imborrable en la memoria de la población.
Los enfrentamientos forzaron al presidente Néstor Kirchner a cancelar su asistencia, dándole el tiro de gracia al acto.
" Esto fue armado, " dijo el titular de la Confederación General del Trabajo, Hugo Moyano, en conferencia de prensa.
" Lo que se trató de hacer, y se hizo, fue que no vaya el presidente al acto y aprovecharon lo que ocurrió para perjudicarme a mí, " añadió el dirigente gremial, quien fue abucheado durante su discurso en la ceremonia.
Una cámara de televisión tomó con nitidez el martes la imagen de un hombre que en medio del enfrentamiento sacó una pistola de entre sus ropas, apuntó y disparó hacia sus " enemigos " hasta vaciar el cargador.
Moyano admitió que se trata de un empleado del sindicato que él lidera y que es chofer de dirigentes del gremio.
" Ha manejado el coche de mi hijo como ha manejado otros coches. Es empleado del sindicato (...) Nosotros no vamos a cubrir a nadie. Si tiene que ir preso, irá preso. Eso no se discute, " dijo.
Por la tarde, esa persona, identificada como Emilio Quiroz, se entregó en una estación policial de la capital de la provincia de Buenos Aires rodeado de una marea de periodistas sin emitir declaraciones.
Durante la tarde del martes, muchos analistas se preguntaban por qué la policía de la provincia estuvo ausente durante el comienzo de los incidentes.
Pero el miércoles, en un comunicado, esa institución aclaró que como " el acto se llevó a cabo en un lugar cerrado a cargo de los organizadores (...) el acceso policial sólo podía efectuarse a requerimiento de estos, hecho que no ocurrió sino hasta luego de haber tenido lugar los incidentes. "
SINDICATOS PERONISTAS
El movimiento sindical argentino quedó atado al peronismo desde la primera presidencia de Perón en 1946 y ha servido como fuerza de choque de los caudillos en las peleas intestinas del movimiento.
En las elecciones presidenciales más recientes, el peronismo presentó a tres candidatos, en un reflejo de sus fracturas internas, y el ex presidente Eduardo Duhalde -quien fue padrino de la campaña de Kirchner en el 2003- luego fue demonizado por el actual mandatario.
Algunos observadores de lo ocurrido el martes creen que se podría haber tratado de un enfrentamiento entre sindicatos que responden a Duhalde y los que son fieles a Kirchner.
Según Julio Piumato, dirigente del sindicato de trabajadores judiciales y aliado de Moyano, los incidentes fueron parte de una campaña para desestabilizar al presidente a un año de las elecciones en las que Kirchner podría ser reelecto.
" Esto es golpear sobre el centro de gravedad de la principal apoyatura de este proceso transformador que vive la Argentina, que es el movimiento sindical (...) Romper ahí, es un tema estratégico para debilitar al presidente, " dijo Piumato a periodistas.
Terra/Reuters