América Latina
19/10/2006 - 12:34(GMT)
Si se comprueba que hubo un crimen electoral tendré que pagar, afirmó el presidente Luiz Inacio Lula da Silva sobre un último escándalo, según una entrevista divulgada el jueves en el diario Folha de S. Paulo.
Pero el Presidente dudó que saliera de su comando de campaña el dinero confiscado por la policía el 15 de septiembre a dos miembros del Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, en fondos que los investigadores policiales mantienen que eran para comprar informaciones o un dossier que probaría actos de corrupción de opositores socialdemócratas.
"Si se comprueba que se cometió un crimen electoral, yo como cualquier otro ciudadano común de este país, tenemos que pagar por el crimen que cometimos", dijo Lula al diario. "Lo que creo y lo que yo defiendo es que la Policía Federal, el Ministerio Público (fiscalía) y la justicia hagan la más rigurosa investigación, independientemente del tiempo que pueda tardar. Puede ser que demore un día o dos años", agregó.
Y, ¿si la policía probara que el dinero confiscado, unos 770.000 dólares, salió de las arcas del comando de campaña del presidente, que haría?, preguntó Folha: "Dudo, dudo que sea de mi campaña. Si hay una cosa que ese maldito dossier hizo fue obstaculizar que yo ganara la elección en el primer turno. Alguien dio un tiro de cañón en el propio pie", agregó el Presidente.
Hasta ahora la policía no revela ni el origen del dinero ni el contenido del informe.
Lula dijo que aparte de querer saber quién y por qué se intentó hacer esa compra de informaciones contra rivales, también deseaba conocer las razones que llevaron a esas personas, algunas de las cuales conoce desde hace 20 años, a involucrarse en tal operación.
"Esa es mi duda. Es saber cuál fue el argumento que convenció a ese bando de... esas personas a practicar eso", dijo Lula, añadiendo que a algunos de esos ex colaboradores vinculados al caso no quería ni verlos ni hablarles.
Lula se lamentó que después que en el PT "luchamos 20 años para llegar al poder" presentándose como un proyecto político diferente, ético y eficiente, fuera de su partido que surgieran ese y otros escándalos. "Llegamos al gobierno y hay la oportunidad de mostrar a la sociedad que algo diferente está sucediendo en Brasil y compañeros cometen esa tontería", se quejó.
Lula, que era favorito en todas las encuestas para ganar el pleito en la primer vuelta el 1 de octubre, alcanzó 48,6% de los votos válidos, a las puertas del 50% más uno de los votos que necesitaba. Pero el escándalo de la frustrada operación de compra del dossier y la ausencia de Lula a los primeros debates en la televisión de los aspirantes a la presidencia, provocaron un retroceso de sus márgenes de preferencia y desembocaron en el segundo turno.
El presidente, nuevamente repuntando en las encuestas, debe medirse con el socialdemócrata Geraldo Alckmin en una segunda vuelta el domingo 29 de octubre.
Terra/AP