América Latina
19/10/2006 - 13:38(GMT)
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva aseguró que su vida en el gobierno es como en una prisión o un convento y dijo que dudaba que alguna persona alguna vez le viera borracho.
"Estoy hace cuatro años en la presidencia y nunca fui a un restaurante, nunca fui a un cumpleaños, nunca fui a una fiesta. Le digo a Marisa (Leticia Lula da Silva, la primera dama) que somos prisioneros o del palacio de Alvorada (la residencia oficial) o de mi apartamento" en el interior del estado de Sao Paulo, dijo el Presidente.
Si "uno de esos de la alta sociedad bebe, no se dice que bebe y se emborracha, sino que es 'chic', que estaba relajado. Ahora si Lula toma un whisky, (se dice) Lula está bebiendo. Entonces para evitar eso, no voy (a fiestas o restaurantes). Esto aquí es para mí como si estuviese en un convento", agregó Lula en una entrevista divulgada el jueves en el diario Folha de S. Paulo.
"Es un prejuicio porque si un presidente (rico) tomara un whisky en un coctel, sería 'chic'. Lula no (es chic). Dudo que un periodista en este país, dudo, me viera borracho. Dudo que ustedes encuentren a un sindicalista de este país que me viera borracho", aseguró el mandatario, un ex líder sindical metalúrgico que llegó a la presidencia en las elecciones del 2002.
Lula dijo además que no se arrepentía de la medida tomada por su gobierno en mayo del 2004 de retirar la visa al corresponsal en Brasil del diario The New York Times por publicar un artículo indicando que existía preocupación en el país por los hábitos de bebida del Presidente.
Pero, agregó Lula, "como soy una persona que tiene flexibilidad" la medida fue revertida cuatro días después y el corresponsal permanece en el país.
Terra/AP