Estados Unidos
27/10/2006 - 04:21(GMT)
Funcionarios municipales y líderes comunitarios latinos objetaron los planes del gobierno federal de poner observadores en los centros electorales de la ciudad el día de la elección, diciendo que ésto desanimaría a que los votantes acudieran a las urnas.
A principios de este mes, el departamento de Justicia pidió a un juez federal que autorice el despliegue de observadores a partir de la próxima elección del 7 de noviembre hasta el 2009. El gobierno acusó al municipio de no proveer suficientes materiales electorales en español y no contratar suficientes trabajadores bilingües en los centros electorales.
El 7 de noviembre los votantes escogerán a un gobernador y legisladores estatales y federales.
Pero el abogado municipal Rómulo L. Díaz hijo apuntó el jueves en una conferencia de prensa que el gobierno federal no le podía garantizar que los observadores federales no siguieran a los votantes hasta las casillas de sufragio. Sería mejor tener observadores locales, agregó.
Pero el departamento de Justicia aclaró el jueves que los observadores no seguirán a los votantes hasta las casillas, a menos que los votantes se lo pidan.
"Ningún observador federal entraría a una casilla de sufragio a menos que el votante se lo pida específicamente y le de permiso claramente; es incorrecto insinuar lo contrario", dijo la portavoz Cynthia Magnuson al The Philadelphia Inquirer.
Aun así, el abogado Luis P. Díaz, quien también asistió el jueves a la conferencia de prensa con otros líderes comunitarios, dijo que "estamos muy, muy preocupados porque nuestro hermano mayor nos está cuidando".
La demanda federal alega que el municipio violó la Ley Federal de Derechos Electorales al permitir que sólo trabajadores electorales - algunos de los cuales no hablaban español - ayudaran a los votantes latinos a sufragar. La ley permite que los votantes que necesitan ayuda la pidan a alguien que conocen
El municipio planea contratar cerca de 200 traductores para que ayuden en los más de 150 centros electorales que se prevé necesitaran servicios de traducción este año, señaló el abogado municipal.
Terra/AP