Conflicto en Oaxaca
Estados Unidos expresó este lunes su preocupación después del asesinato a balazos del camarógrafo norteamericano Bradley Will, el pasado viernes en la protestas en Oaxaca (sur), al tiempo que admitió que le correspondía al Gobierno mexicano "manejar" la situación en esa ciudad.
WASHINGTON, 30/OCt./2006.- "Cada vez que se produce un recurso a la violencia que concluye con la muerte de un ciudadano es motivo de preocupación, sea la víctima estadounidense o de otro país", afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, tras la muerte del periodista.
"Estamos profundamente tristes por la pérdida de una vida inocente, un periodista estadounidense que trabajaba allá, que perdió la vida mientras hacía su trabajo", añadió el vocero, quien dio el pésame a los familiares de la víctima.
McCormack explicó asimismo que "las autoridades mexicanas las que debían manejar" la situación en Oaxaca.
Will murió el viernes pasado cuando un grupo de individuos abrió fuego contra los opositores del gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz, concentrados en una barricada de la ciudad, sumergida en un largo conflicto que el domingo entró en una tensa etapa final con la presencia de policías federales.
Terra USA/AFP