MEXICO-OAXACA
01/11/2006 - 03:46(GMT)
México, 31 oct (EFE)- La Ciudad de México se sumió esta anoche en un caos vial por una marcha de maestros e integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) que se dirigió a la residencia oficial del presidente, Vicente Fox.
Alrededor de las 16.00 hora local (18.00 GMT) partió la marcha del Hemiciclo a Juárez en el centro de la capital mexicana, recorrió la emblemática avenida Reforma y culminó a las 20.00 hora local (24.00 GMT) a unas cuadras de la Residencia presidencial de los Pinos.
Cerca de 2.000 personas se reunieron en un mitin sobre la avenida Chivatito, después de que agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) instalaran vallas metálicas para impedir su avance hacia Los Pinos.
Sin embargo, una comisión de los dirigentes de la APPO y de los maestros de Oaxaca fue recibida en la residencia oficial.
Fuentes de la SSPDF dijeron a Efe que en este momento la circulación ha quedado completamente restablecida, aunque hay informes de inmensos atascos en la ciudad.
Los manifestantes gritaron consignas, pidieron la liberación de sus compañeros detenidos, la salida de la Policía Federal Preventiva (PFP) de Oaxaca y la destitución del gobernador de ese estado, Ulises Ruiz, que es su exigencia principal.
Medios locales estimaron en más de 1.000 los agentes de la policía capitalina que vigilaron la marcha.
Los manifestantes llegaron el pasado 9 de octubre a la capital mexicana para exigir sin éxito al Congreso que decretara la salida del gobernador de Oaxaca.
El estado de Oaxaca, uno de los más pobres de México, está sumido desde hace más de cinco meses en un agudo conflicto social que enfrenta a maestros y organizaciones sociales con las autoridades locales.
El conflicto se inició en mayo con una huelga de maestros que después se agudizó tras un fallido intento de desalojo, lo que motivó a organizaciones sociales a unirse a las protestas y asumir como bandera reivindicativa común la renuncia de Ulises Ruiz.
La ciudad oaxaqueña vive una tensa calma después de que el Gobierno federal enviara el pasado sábado a unos 4.500 policías federales para retomar el control de Oaxaca, después de que el viernes murieran allí cuatro personas, incluido un periodista estadounidense. EFE jd/gt/emr
Terra/EFE