Elecciones 2006
WASHINGTON, 6 nov.- Activistas y voluntarios se han pasado los últimos meses al teléfono y recorriendo barrios en Colorado, Arizona y otros estados del oeste para alentar a los hispanos a acudir el martes a las urnas, esperando aprovechar la furia generada por esfuerzos nacionales y estatales contra la inmigración ilegal.
El sentimiento es palpable, y como resultado, líderes de los partidos Demócrata y Republicano dicen que el voto hispano pudiera ser la diferencia en contiendas claves en el oeste, donde los candidatos han hecho de la inmigración un tema importante.
De acuerdo a los organizadores del movimiento, la respuesta ha sido sólida, especialmente en estados en los que los hispanos constituyen una porción relativamente grande de la población en edad de votar.
Colorado espera tener el mayor incremento de votantes hispanos en el país, un aumento de 38% respecto a hace cuatro años, de 118.000 votantes en el 2002 a 163.000 esta vez, de acuerdo a un estudio de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados.
Este es un estado en el que los legisladores este verano aprobaron una medida que niega algunos servicios públicos a inmigrantes ilegales.
Aunque los hispanos tienen diversas opiniones sobre inmigración, Gianina Irlando, funcionaria del grupo independiente Mi Familia Vota, dijo que ha escuchado descontento de numerosos votantes acerca del tono que ha tomado el debate sobre el tema.
AP
