Elecciones
Los demócratas podrían arrebatarle el control del Congreso a los republicanos en las elecciones de hoy, tras una campaña alimentada por la preocupación sobre el futuro del país, el descontento con la guerra en Irak, y las dudas sobre el liderazgo del presidente George W. Bush.
Por John Whitesides, Washington, 7/11/2006- Los demócratas aparecen posicionados para retomar el control de la Cámara de Representantes por primera vez desde 1994, según muestran los sondeos de opinión, mientras que la batalla por el Senado será más peleada, con varias votaciones claves que se presentan muy ajustadas.
Los 435 escaños de la Cámara y 33 del Senado -casi un tercio del total- estarán en disputa, y los demócratas necesitan conseguir 15 de los primeros y 6 senadurías para quedarse con el control de ambas cámaras del Congreso.
La votación se abrirá en algunas zonas del este de Estados Unidos a las 1100 GMT, y a las 2300 GMT comenzará a cerrarse, pero podrían pasar horas antes de que se conozcan los resultados de algunas elecciones cruciales.
Ambos partidos prepararon sendas operaciones para favorecer la asistencia de los votantes, y volcaron en las campañas a sus figuras de mayor renombre en un último esfuerzo para derrotar a los independientes e inclinar la balanza en aquellas votaciones que se presentan muy cerradas.
Unos 50 escaños disputados en la Cámara y otros 10 en el Senado son los principales campos de batalla de la elección.
Analistas independientes predicen que los demócratas podrían ganar entre 20 y 40 lugares en la Cámara, mientras que las encuestas muestran que las contiendas por senadurias que ahora poseen los republicanos y pertenecen a los estados de Missouri, Virginia, Tennessee, Montana y Rhode Island son demasiado reñidas como para aventurar un resultado.
Los demócratas probablemente necesiten ganar cuatro de esas cinco contiendas en el Senado para tomar el control de ese cuerpo legislativo.
Dos encuestas de opinión nacionales conocidas el lunes mostraron que los demócratas aún tienen una ventaja de más de 10 puntos porcentuales cuando a los votantes se les pregunta a los candidatos de qué partido apoyarían.
Estas nuevas encuestas contradicen dos sondeos divulgados el domingo que mostraban a los republicanos recortando diferencias con los demócratas.
La estadística está a favor de los demócratas. Según los datos históricos, el partido que gobierna en la Casa Blanca tradicionalmente resigna bancas en el sexto año de mandato presidencial.
La batalla por la Cámara se disputará en gran parte en el este y en el Medio Oeste, donde decenas de republicanos en ejercicio de cargos pelean por sobrevivir en medio de encuestas que muestran un fuerte deseo de cambio.
FUERTES DESAFIOS
Una mayoria demócrata en al menos una de las cámaras del Congreso podría frenar los proyectos legislativos pendientes de Bush y adelantar la debilidad característica de los últimos dos años de un presidente que ya no puede presentarse a la reelección.
Además, daría a los demócratas la posibilidad de investigar las decisiones políticas más controvertidas de su gobierno, como la guerra en Irak.
En una campaña dominada por el conflicto en Irak, Bush defendió su manejo de la guerra y se preguntó si los demócratas podrían hacerlo diferente.
" Tenemos un plan para la victoria. Tenemos una estrategia para ganar. Y parte de esto es elegir republicanos para el congreso y para el Senado, " dijo Bush en un mitin en Bentonville (Arkansas), en la víspera de la elección.
Golpeado por bajos niveles de aprobación, Bush se limitó a realizar apariciones en bastiones republicanos para no espantar a los independientes. El mandatario fue desairado por el candidato del Partido Republicano a la gobernación de Florida, Charlie Crist, quien no apareció a su lado.
Sin embargo, Bush se mostró confiado en que su partido retendrá el control del Congreso el martes.
" Sabía que ibamos a terminar con fuerza. Sabía que ibamos a llegar rugiendo al dia de la elección, porque nosotros tenemos la posición correcta con respecto a los impuestos y nosotros tenemos la posición correcta sobre lo que se necesita para protegerlos de un ataque, " expresó Bush.
Los demócratas presentaron en la campaña a líderes como el ex presidente Bill Clinton, el ex vicepresidente Al Gore, y al senador por Illinois Barack Obama para atraer a los votantes en las últimas horas antes de los comicios.
Durante un mitin en Virginia, Clinton acusó a los líderes republicanos de poner el recorte de impuestos por encima de los programas sociales y de seguridad.
(Reporte adicional de Andy Sullivan en Virginia)
Terra/Reuters
