Internacional
2006-11-07 17:33:45 GMT
Por John Whitesides
WASHINGTON (Reuters) - Los estadounidenses votaban el martes en unas elecciones parlamentarias que podrían frenar el poder de los republicanos, obligar a un cambio de dirección en Irak y modificar el legado del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a quien aún le quedan dos años en el cargo.
Los demócratas aparecen en buen pie para retomar el control de la Cámara de Representantes por primera vez desde 1994, según muestran los sondeos de opinión, mientras que la batalla por el Senado será más peleada, con varias votaciones claves que se presentan muy ajustadas.
Una mayoría demócrata en sólo una de las cámaras del Congreso podría frenar la agenda legislativa del segundo mandato de Bush y dar a los demócratas la posibilidad de investigar sus decisiones políticas más controvertidas, como la guerra en Irak.
Las urnas abrieron en algunas zonas del este de Estados Unidos a las 06.00 a.m. EST (1100 GMT), y a las 06.00 p.m. EST (2300 GMT) comenzarán a cerrarse, aunque podrían pasar horas antes de que se conozcan los resultados de algunas elecciones cruciales.
Bush emitió su sufragio en Crawford, Texas, bromeando sobre que tenía su voto " casi totalmente " decidido.
Después de una gira por 10 estados en cinco días para entusiasmar a los partidarios de los republicanos, Bush instó a todos los estadounidenses a votar, sin importar a qué partido respaldaran.
Ann Balentine de Des Moines, Iowa, dijo que se sintió insultada por la inundación de publicidad de campaña en tono negativo y destacó que creía que los miembros del Congreso deberían tener mandatos limitados.
" Pienso que estos idiotas deberían dejar el cargo después de ocho o 12 años, " afirmó.
Para Jan Mitchell, una enfermera de 54 años que votó en el ayuntamiento de Miami, Irak es el principal factor.
" Tenemos que salir de ahí, " sostuvo.
" No deberíamos haber estado allí en primer lugar, pero eso no es el punto, " agregó.
ASIENTOS EN JUEGO
Los 435 escaños de la Cámara y 33 del Senado -casi un tercio del total- estarán en disputa, y los demócratas necesitan defender sus actuales puestos y ganar 15 representantes y 6 senadurías para quedarse con el control de ambas entidades en el el Congreso.
Unos 50 escaños disputados en la Cámara y otros 10 en el Senado son los principales campos de batalla de la elección.
Analistas independientes predicen que los demócratas podrían ganar entre 20 y 40 lugares en la Cámara, mientras que las encuestas muestran que las contiendas por senadurías que ahora poseen los republicanos y pertenecen a los estados de Missouri, Virginia, Tennessee, Montana y Rhode Island son demasiado reñidas como para aventurar un resultado.
Los demócratas probablemente necesiten ganar cuatro de esas cinco contiendas en el Senado para tomar el control de ese cuerpo legislativo.
Dos encuestas de opinión nacionales conocidas el lunes mostraron que los demócratas aún tienen una ventaja de más de 10 puntos porcentuales cuando a los votantes se les pregunta a los candidatos de qué partido apoyarían.
Estas nuevas encuestas contradicen dos sondeos divulgados el domingo que mostraban a los republicanos recortando diferencias con los demócratas.
La estadística está a favor de los demócratas. Según los datos históricos, el partido que gobierna en la Casa Blanca tradicionalmente resigna bancas en el sexto año de mandato presidencial.
FUERTES DESAFIOS
La batalla por la Cámara se disputará en gran parte en el este y en el Medio Oeste, donde decenas de republicanos en ejercicio de cargos pelean por sobrevivir en medio de encuestas que muestran un fuerte deseo de cambio.
Al menos tres candidatos republicanos que postulan a la reelección enfrentan fuertes desafíos en Indiana y Connecticut, mientras que cuatro cargos republicanos de Pensilvania y cinco de Nueva York podrían caer en manos de los demócratas.
En una campaña dominada por el conflicto en Irak, Bush defendió su manejo de la guerra y se preguntó si los demócratas podrían hacerlo diferente.
" Tenemos un plan para la victoria. Tenemos una estrategia para ganar. Y parte de esto es elegir republicanos para el congreso y para el Senado, " dijo Bush en un mitin en Bentonville (Arkansas), en la víspera de la elección.
Bush, quien fue golpeado por bajos niveles de aprobación, dijo que los republicanos estaban recuperando terreno y que retendrían el control del Congreso.
" Sabía que íbamos a terminar con fuerza. Sabía que íbamos a llegar rugiendo al día de la elección, porque nosotros tenemos la posición correcta con respecto a los impuestos y nosotros tenemos la posición correcta sobre lo que se necesita para protegerlos de un ataque, " expresó Bush.
Los demócratas presentaron en la campaña a líderes como el ex presidente Bill Clinton, el ex vicepresidente Al Gore, y al senador por Illinois Barack Obama para atraer a los votantes en las últimas horas antes de los comicios.
(Reporte adicional de Tom Brown en Florida y Kay Henderson en Iowa)
Terra/Reuters