INMIGRACION
07/11/2006 - 18:39(GMT)
Denver, 7 nov (EFE)- Un cocinero hispano que había sido deportado una vez por posesión de drogas volvió, cometió el mismo delito y recibió una condena de dos años, a pesar de que su defensor argumentó que era un hombre responsable con grandes "dotes de cocinero".
Jesús Gabriel Soto Sandoval, mexicano de 35 años, fue detenido durante una redada de narcotraficantes al detalle el 2 de diciembre del 2005 en la ciudad de Aspen, informó la prensa local.
En ese momento, Soto Sandoval trabajaba en el restaurante Little Annie's Eating House. Los uniformados encontraron medio gramo de cocaína en poder de Soto Sandoval, quien el 27 de enero de este año se declaró culpable de poseer una sustancia controlada "con intención de distribuirla" y fue deportado a México el pasado 14 de febrero.
Semanas después, Soto Sandoval reingresó ilegalmente en Estados Unidos y comenzó a trabajar en otro restaurante de Aspen, Campo de Fiori. Allí fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado 10 de agosto. En esa ocasión, Soto Sandoval tenía "varios contenedores" de cocaína en el bolsillo.
Soto Sandoval fue detenido después que alguien informó a las autoridades federales de que estaba trabajando nuevamente en Aspen.
Este lunes, ante el juez de distrito James Boyd, Soto Sandoval se declaró culpable de "posesión de más de un gramo de una sustancia controlada".
En la corte del condado de Pitkin, el defensor de oficio Garth McCarty subrayó la dedicación de Soto Sandoval a su familia, lo calificó de persona "inteligente, considerada y responsable", y señaló "sus dotes de cocinero".
A pesar de que ya es el segundo delito de posesión de drogas de que se acusa a Soto Sandoval, el abogado defensor le pidió al juez "la condena mínima" para que Soto Sandoval no demore mucho en reunirse con sus tres hijos en México, "el país donde él quiere estar, necesita estar y piensa estar".
Por su parte, la fiscal adjunta Gail Nichols solicitó una condena más severa debido a la reincidencia de Soto Sandoval y al hecho de que "dejó de lado su compromiso de no regresar, reingresó ilegalmente y volvió a nuestra comunidad para cometer el mismo delito". El juez James Boyd reconoció que Soto Sandoval había violado su orden de deportación, pero afirmó que el mexicano tiene "todo lo que se necesita para vivir una vida productiva, por supuesto que sin más contactos con el sistema judicial, al menos en esta comunidad".
Por eso, Boyd le impuso una condena de sólo dos años de cárcel (en vez de los cuatro años que podría haber impuesto), aunque advirtió que Soto Sandoval aún tiene que resolver sus problemas con el ICE.
Por otro lado, la policía de Aspen y el ICE confirmaron que investigan los restaurantes donde trabajaba Soto Sandoval. EFE fm/map/cs
Terra/EFE