EE.UU. Voto 2006
El demócrata Bob Menéndez fue reelegido senador por el estado de Nueva Jersey, en una de las campañas más reñidas de las elecciones al Congreso de Estados Unidos, donde la presencia hispana se mantuvo, a falta del resultado de un distrito.
Washington, 8/nov/2006.- En cambio, en Arizona los hispano-hablantes sufrieron un revés al aprobarse el uso del inglés como idioma oficial, con lo que se restringirá el material impreso en español.
El distrito que está pendiente es el número 1 de Nuevo México, que ha resultado uno de las más reñidos de las elecciones de la Cámara Baja, donde los demócratas han logrado la mayoría.
Allí, la fiscal general del estado, la demócrata Patricia Madrid, igualaba con un 50 por ciento de los votos a la republicana Heather Wilson, cuando se había escrutado un 95% de los votos.
Otra campaña disputada fue la que enfrentó a Menéndez y al republicano Tom Kean. El demócrata consiguió un 53% y conservó uno de los escaños senatoriales clave para el Partido Demócrata.
En un discurso ante sus partidarios, Menéndez señaló que con su victoria los electores habían enviado un mensaje de cambio "y de rechazo a la política del miedo".
El legislador añadió que uno de los factores más importantes en el triunfo de los demócratas, que arrebataron el control de la Cámara de Representantes a los republicanos, había sido el rechazo a la guerra en Irak.
"Los votantes han mandado un mensaje en favor de la política del cambio, de la esperanza y de la oportunidad, y de rechazo a la política de la calumnia y el miedo", manifestó el legislador de origen cubano.
Los otros hispanos en el Senado son el republicano Mel Martínez, de Florida, y el demócrata Ken Salazar, de Colorado, pero sus cargos no corrieron peligro en estas elecciones.
En la lucha por los escaños de la Cámara de Representantes uno de los grandes ganadores fue Charlie González, reelegido con un 87% de los votos en Texas frente al apenas 13% de su rival republicano, Michael Idrogo.
En ese mismo estado también mantuvo su escaño el demócrata Rubén Hinojosa, quien con un 60% de los votos superó al republicano Paul Haring (32%) y otro triunfo hispano importante fue el del representante demócrata Silvestre Reyes, quien logró la reelección con un 78% de los votos y superó al republicano Gordon Strickland.
También en Texas, el republicano Henry Bonilla derrotó al demócrata hispano Ciro Rodríguez, con un 47% de los sufragios ante el 21% de su rival.
En Florida, el republicano hispano Joe Negrón, sustituto de Mark Foley, por lo que su nombre no apareció en la papeleta, cayó ante el demócrata Jim Mahoney, que logró un 49% de los votos frente al 48% de Negrón.
Foley renunció a su cargo y a la reelección el mes pasado tras revelarse que había enviado mensajes de alto contenido homosexual a becarios del Congreso.
Los electores también votaron el martes sobre propuestas importantes para los hispanos de Estados Unidos.
En Arizona, los electores aprobaron el uso del inglés como idioma oficial del estado con un 74% de los votos.
La "Propuesta 103" significa que las autoridades del estado reducirán o eliminarán o el patrocinio o financiación de materiales oficiales del estado impresos en otro idioma que no sea el inglés.
También en Arizona, los votantes aprobaron aumentar el salario mínimo de 5,95 dólares por hora a 6,75 dólares. Una propuesta similar en Colorado contaba con un respaldo de 51% cuando se habían escrutado sólo un 10% de los votos, mientras que en Ohio tenía un apoyo del 56% tras computarse el 63% de los colegios electorales.
El aumento salarial también había sido virtualmente aprobado en el estado de Misuri donde contaba con un apoyo del 72%, una vez contabilizada alrededor de la mitad de los sufragios.
En el estado de Michigan, los electores aprobaron una propuesta que rechaza la "acción afirmativa", prohibiendo que se beneficie a los miembros de minorías a la hora de la admisión a las universidades y a la concesión de contratos del gobierno estatal.
La "acción afirmativa" es un tema de intensa discusión política debido a que sus detractores lo consideran una especie de "discriminación racial al revés" que perjudica a los blancos.
Terra/EFE





