ELECCIONES-VOTANTES
08/11/2006 - 18:53(GMT)
María Peña Washington, 8 nov (EFE)- Todo parece indicar que, como votantes o candidatos, los latinos contribuyeron al cambio del mapa político en Estados Unidos, en particular en estados donde las contiendas estaban muy reñidas.
A nivel nacional se calcula que los hispanos sólo son alrededor del 8 por ciento del electorado, aunque todavía no hay cifras concretas sobre su participación en estos comicios, su porcentaje e influencia es notable en estados como Texas, Nuevo México, Nueva Jersey, Illinois, Florida, Colorado, California y Arizona.
En el Congreso, los hispanos tendrán a por lo menos 24 de los suyos en la Cámara de Representantes, y tres en el Senado, después de que el demócrata de Nueva Jersey Bob Menéndez ganase la contienda frente al republicano Tom Kean Jr.
Según las encuestas pre-electorales, el tema de inmigración no fue el asunto más apremiante para los hispanos -lo fueron los relacionados con la economía y la justicia social- pero sí fue un catalizador que incrementó el empadronamiento de los latinos y su participación en las urnas.
En opinión de los analistas, tras estas elecciones, los latinos, como bloque, han adquirido mayor madurez política y han demostrado que ningún partidos político puede dar por sentado su voto.
Se calculaba que cerca de seis millones de hispanos acudirían a las urnas, en comparación con los 4,7 millones que votaron en 2004.
Las marchas a favor de una reforma migratoria, entre marzo y septiembre, movilizaron a los votantes hispanos. Sólo el grupo Democracia USA logró inscribir a 100.000 en Florida, Nueva Jersey, Pensilvania y Arizona.
Los analistas consultados hoy por Efe coincidieron en que a los republicanos se les pasó la mano promoviendo medidas policiales contra los inmigrantes en vez de trabajar por una reforma migratoria integral.
"Estos comicios han demostrado que ningún partido nos tiene en su bolsillo. Y los latinos tomaron consciencia de cómo se jugó con el tema de inmigración", dijo William Ramos, activista del Fondo de Educación de la Asociación Nacional de Funcionarios Hispanos Electos (NALEO).
"A los latinos les preocuparon más los temas de educación, trabajo, la economía y la guerra en Irak. Y en todos esos temas, favorecieron a los demócratas", observó Ramos.
Peter Zamora, consejero regional del Fondo Mexicoamericano para la Educación y la Defensa Legal (MALDEF), señaló que si bien la inscripción de nuevos votantes no llegó al millón, "los latinos tuvieron un impacto en varias contiendas clave".
"La ola contra los que buscaban la reelección fue fuerte, pero no afectó a los candidatos latinos. Eso se debe en parte al tema de inmigración, porque la percepción es que la retórica de los republicanos estaba dirigida contra los inmigrantes y los latinos en particular", señaló el abogado.
Para Clarissa Martínez, del Consejo Nacional de La Raza, los resultados reflejan el rechazo de los latinos a esa retórica y la urgencia de que los candidatos respondan a sus necesidades.
"Nuestras encuestas señalaron que el entusiasmo latino fue grande. La estrategia republicana no les funcionó...en vez de sumar votos, perdieron con los latinos, que claramente se han distanciado del Partido Republicano", explicó.
Algunos republicanos, como el gobernador de California Arnold Schwarzenegger, comprendieron a tiempo las repercusiones de la ola anti-inmigrante y suavizaron sus posiciones, señaló Martínez.
Según una encuesta pre-electoral del Instituto William C.
Velásquez, el 69,4 por ciento de los hispanos en ocho estados iba a votar demócrata. El 24,8 estaba a favor de los republicanos.
Tamar Jacoby, del Instituto Manhattan, consideró que "los republicanos pensaron que ganarían apostando por una mano dura contra la inmigración...y esa estrategia fracasó rotundamente". EFE mp/mla/cs
Terra/EFE