ELECCIONES-TEXAS
08/11/2006 - 21:15(GMT)
José Luis Castillo Dallas, 8 nov (EFE)- El republicano Rick Perry logró mantenerse en la gobernación de Texas, pero no contó con el apoyo del electorado hispano que se inclinó más por el candidato demócrata Chris Bell.
El actual gobernador Rick Perry resultó ganador con el 41 por ciento de los votos emitidos mientras que su contrincante se hizo poco más del 30 por ciento. En las elecciones del 2002, Perry obtuvo el 58 por ciento de los votos Los votantes hispanos, que conforman el 15 por ciento del electorado en Texas, respaldaron a Perry sólo con el 31 por ciento de sus votos, mientras que el demócrata Chris Bell obtuvo el 41 por ciento, según datos de la Secretaría de Estado de Texas. De acuerdo con Harold Stanley, profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Metodista del Sur en Dallas, las cifras demuestran que al electorado latino sí le afectó las observaciones que hizo Perry en temas migratorios y sus llamados a reforzar la frontera. "Es una llamada de atención para los republicanos quienes al parecer no han conducido del todo bien los problemas que agobian a los hispanos del estado", subrayó Stanley en entrevista con Efe.
Rodney Montmomery, analista político, está de acuerdo con Stanley, pero advierte que hay que tener cuidado con la simpatía que profesan los hispanos hacia los demócratas ante temas delicados como seguridad fronteriza e inmigración ilegal. "Hay que tener en cuenta que los candidatos prometen todo con tal de conseguir votos. Lo que habría que analizar para las elecciones generales del 2008 es si en realidad los demócratas o republicanos elegidos cumplen", dijo Montgomery. En la carrera por la vice gobernación, la demócrata María Luisa Alvarado recibió más de un 1.600.000 votos, pero no fue suficiente para derrotar al republicano David Dewhurst, quien obtuvo más de 2.500.000. Los otros dos candidatos a la gobernación de Texas fueron los independientes Carole Keeton Strayhorn y Richard "Kinky" Friedman. De acuerdo con Stanley, Perry fue el candidato preferido de los electores y su victoria se debe a que contó con una mejor imagen política que la de sus adversarios. "En primer lugar no tuvo un contrincante 'de peso' y siempre mantuvo una posición cautelosa a la hora de tocar temas sensibles, como inmigración, seguridad fronteriza, deserción escolar y otros relacionados a la educación", señaló Stanley. El catedrático cree además que Perry, por ser un personaje conocido, basó su campaña en la moderación y no se esmeró en presentar una agenda extensa como sí la tuvieron sus oponentes "quienes abordaron mucho sin convicción". Para Montmomery, no haber ganado con más del 50 por ciento de los votos coloca a Perry y a su partido en una situación difícil, y más cuando el lema de su campaña fue el de "un gobernante para todos". "Existe otro posible escenario que creo hubiera dado como ganador a Bell si es que no hubieran participado los otros dos candidatos que sin dudas le restaron puntos. Entonces Perry no estaría cantando victoria", señaló Montgomery. "También se esfumó la oportunidad de Perry de ser candidato a la vicepresidencia del país para el 2008, como se rumoreaba", agregó. Otro de los puntos en contra para los candidatos, de acuerdo a Montgomery, fue la poca presencia de votantes. Según la Secretaria de estado de Texas, votó sólo el 33 por ciento de los más de 13 millones de electores. EFE jlc/cs
Terra/EFE