Estados Unidos
18/11/2006 - 00:04(GMT)
El ejército de Estados Unidos anunció el viernes sus planes de construir un complejo con una inversión de 125 millones de dólares, con la finalidad de realizar ahí los juicios de sus reos en la guerra contra el terrorismo para mediados del año próximo.
El complejo, diseñado con capacidad de acomodar a unas 1.200 personas, incluiría áreas para alimentación, oficinas y alojamientos para el personal administrativo, abogados, periodistas y otros participantes en los procesos en el aislado centro de detención en el sureste de Cuba.
Ello permitiría contar con tres tribunales en la base para realizar procesos simultáneos y una zona separada de alta seguridad para aislar a los detenidos juzgados.
"Necesitamos construir más cortes y queremos realizar juicios múltiples", dijo el teniente comandante de la armada Chito Peppler, vocero del Pentágono. Indicó que el gobierno desea iniciar la construcción lo más pronto posible, a fin de estar listo para realizar juicios a más tardar el 1 de julio.
Los grupos defensores de los derechos humanos y gobiernos extranjeros le han pedido al presidente George W. Bush que cierre Guantánamo, al señalar que los reos son detenidos ilegalmente, pero el hecho de que se planee ampliar las instalaciones indica que no serán clausuradas.
"Este es un enorme desperdicio de dinero de los contribuyentes", dijo Michael Ratner, presidente del Centro por los Derechos Constitucionales, con sede en Nueva York y que representa a centenares de reos de Guantánamo. "Han estado tratando de juzgar a la gente durante cinco años, y hasta que no juzguen a alguien de acuerdo con la Constitución, allí no va a resolverse nada".
Larry Cox, director ejecutivo de Amnistía Internacional en Estados Unidos, calificó el complejo propuesto por el Pentágono como "un homenaje permanente a un fracasado experimento en justicia de segunda clase".
El proyecto, que no ha sido sometido a la aprobación del Congreso, representa una de las más recientes actualizaciones al centro de detención desde que empezó a recibir combatientes enemigos en enero del 2002.
Terra/AP