América Latina
05/12/2006 - 16:00 (GMT)
Al menos 45 personas murieron el martes cuando el autobús que los conducía por una autopista al sureste del país se volcó y cayó a un abismo de más de 400 metros, informó la policía.
El accidente se produjo en la vía que comunica a las poblaciones de Carabaya, y Puno, a 830 kilómetros al sureste de Lima, en el departamento de Puno, fronterizo con Bolivia.
"Tenemos informes de que el accidente se produjo por mal clima y exceso de velocidad, que ocasionaron la caída del autobús por una ladera de unos 400 metros de profundidad", dijo telefónicamente a la AP el capitán Edgar Saavedra, vocero de la región policial de la ciudad de Puno, al ofrecer un informe preliminar del accidente.
Indicó que el incidente ocurrió a las 23.30 horas del lunes por la noche, y que las autoridades se enteraron una hora después, debido al sitio remoto donde ocurrió, a unos 230 kilómetros al noroeste de Puno.
Además, la carretera, en mal estado, y bajo lluvias constantes, estaba bloqueada en varios tramos por pobladores de la zona que demandaban a las autoridades locales por una mejor administración del agua en la zona para agricultura, lo que, según la policía, dificultó más la llegada de auxilio.
Saavedra indicó que 45 pasajeros murieron, y que solo dos personas sobrevivieron al accidente, el conductor del vehículo, y un niño de cinco años. Dijo que ambos presentan heridas leves y que se encuentran en un hospital de la ciudad.
No se identificaron a pasajeros de otras nacionalidades entre las víctimas.
El policía explicó que se ha identificado a una treintena de los fallecidos, y que efectivos de rescate se mantenían en el lugar rescatando los cuerpos, y no descartó que se puedan encontrar más cadáveres.
Agregó que el vehículo accidentado era uno de los conocidos "buses camión", un autobús construido en pequeños talleres locales, sin preparación tecnificada, y que varias empresas utilizan para transportar pasajeros.
"Estamos investigando a la compañía dueña del autobús", agregó Saavedra, al identificar a la compañía Madre de Dios como la propietaria del vehículo.
El gobierno está tratando de promover regulaciones para erradicar el uso de los autobuses, pero varias compañías y dueños de estos vehículos se aprestan a realizar manifestaciones regionales para bloquear la iniciativa de las autoridades y mantener el uso de los vehículos, que según analistas son propensos a las volcaduras y tienen defectos en sus materiales.
Terra/AP