Chile
Santiago de Chile, 12 dic.- El funeral del ex dictador chileno Augusto Pinochet comenzó con el traslado del féretro por ocho cadetes del Ejército desde la sala central de la Escuela Militar, donde fue velado, hasta el patio Alpatacal, donde se celebró una misa fúnebre.
El oficio religioso, que comenzó a las 11.00 horas (14:00 GMT) fue encabezado por el obispo general castrense, Juan Barros, quien se refirió a Pinochet como ex Jefe de Estado y destacó la figura de su esposa, Lucía Hiriart.
Además, el sacerdote pidió perdón por los errores que pudo haber cometido Pinochet y afirmó que el golpe militar de 1973 se produjo por las "situaciones complejas" que vivía el país durante el gobierno del extinto presidente Salvador Allende (1970-1973).
Sus palabras fueron aplaudidas efusivamente por los asistentes, que recibieron, sin embargo, con pifias e insultos a la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, la única representante del Gobierno en las exequias, quien no saludó a la familia del fallecido.
La ira de los seguidores de ex dictador se dirigió también contra la ausente presidenta Michelle Bachelet, quien decidió no otorgar honores de Estado a Pinochet.
Blanlot, cuya presencia en la ceremonia había sido rechazada previamente por la familia, llegó acompañada por los comandantes en jefe del Ejército, La Armada, la Aviación y el director de Carabineros.
Sin embargo, durante el ritual de la paz en la misa, la hija menor de Pinochet, Jacqueline, tendió la mano a la ministra de Defensa.
Posteriormente los nietos del fallecido ex gobernante realizaron las lecturas bíblicas durante el oficio, que congregó a cerca de 3.000 personas.
EFE




