Conflicto en Oaxaca
16/12/2006 - 17:45 (GMT) La Policía Federal Preventiva (PFP) empezó hoy a retirarse de la ciudad de Oaxaca, en el sur de México y capital del estado del mismo nombre, mes y medio después de haber sido enviada por el Gobierno para poner fin a una violenta crisis social.
Oaxaca (México), 17/dic/2006.- De la vigilancia de la ciudad se encargarán ahora las policías Ministerial del Estado y Municipal de Oaxaca, dijeron a Efe fuentes de la fiscalía estatal.
La PFP llegó a Oaxaca el 29 de octubre por disposición del entonces presidente mexicano, Vicente Fox, para restablecer el orden en la zona, lugar de intensos enfrentamientos entre las autoridades locales, maestros y manifestantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que exigen la renuncia del gobernador, Ulises Ruiz.
El conflicto de Oaxaca empezó en mayo pasado con una huelga de maestros y dejó al menos once muertos, según las autoridades, y 17, de acuerdo con la APPO, cuyos principales líderes han sido detenidos por el Gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón, a los pocos días de su investidura el 1 de diciembre.
La presidenta de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh) Yesica Sánchez Maya dijo a Efe que la retirada de las fuerzas federales debió producirse "hace mucho tiempo" porque ahora se marcha y deja "polarizada" a la sociedad oaxaqueña, lo que, a su juicio, "le da poder a los grupos de Ulises Ruiz".
Sánchez señaló que "el impacto que sufrió la sociedad por la presencia de la PFP en la ciudad fue muy fuerte" y su costo "muy alto".
"Muchos niños requieren de ayuda psicológica porque vieron cómo el 25 de noviembre detenían a personas inocentes que nada tenían que ver con el movimiento", apuntó.
En esa fecha, la PFP llevó a cabo su último operativo en la ciudad para dispersar a los militantes y simpatizantes de la APPO, día en que los agentes federales detuvieron a cerca de doscientas personas que presuntamente cometían actos vandálicos.
Desde que llegaron cerca de 3.000 efectivos de la PFP a Oaxaca, uno de los estados más pobres de México, gradualmente lograron que los manifestantes de la APPO retirarán las barricadas y los campamentos instalados en distintas zonas de capital.
Los bloqueos paralizaron a esta urbe de 2,5 millones de habitantes durante más de cinco meses y causaron pérdidas de más de 650 millones de dólares, según datos oficiales.
Actualmente Oaxaca vive en aparente calma, pero ayer unos quinientos estudiantes universitarios y miembros de la APPO realizaron una marcha para exigir la liberación de sus compañeros presos en diversos penales del estado.
Terra/EFE
