ARGENTINA-CRISIS
20/12/2006 - 01:10 (GMT)
Buenos Aires, 19 dic (EFE)- Organizaciones sociales, gremiales y políticas de Argentina recordaron hoy a la treintena de muertos que dejó el estallido social de hace cinco años en el país, que desembocó en la caída del Gobierno del entonces presidente, Fernando de la Rúa.
Convocados por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), centenares de manifestantes marcharon desde el edificio del Parlamento hacia la Plaza de Mayo, frente a la sede del Gobierno, donde se realizó un acto en homenaje a las víctimas del 19 y 20 de diciembre de 2001.
El titular de la CTA, Hugo Yasky, dijo que los argentinos deben "incorporar los días 19 y 20 de diciembre en la memoria colectiva", al considerar que "se pagó un precio enorme, con 30 vidas arrojadas a la calle, para mantener un Gobierno que no daba más".
"Exigimos justicia y castigo a los culpables, no sólo materiales sino intelectuales, que esos días daban órdenes desde sus despachos alfombrados y con aire acondicionado", sostuvo el dirigente sindical.
Su antecesor en el cargo, Víctor De Gennaro, señaló que el 19 de diciembre de 2001 "fue un punto de inflexión" en la vida del país porque "a las 21.00 de ese día el pueblo dijo basta a una política de terror".
"Nos la cobraron con una treintena de compañeros asesinados cuyos crímenes hoy siguen impunes", acotó.
Aquellos días, la capital de Argentina, sus alrededores y las principales localidades del interior del país fueron escenario de protestas, saqueos a comercios y "cacerolazos" en rechazo al Gobierno de De la Rúa, quien había asumido en 1999.
Diciembre de 2001 encontró a un Gobierno debilitado por disputas internas, que poco antes había implementado el "corralito" financiero para frenar una fuga masiva de capitales de los bancos y que estableció límites para la retirada de dinero de las cuentas bancarias.
A la renuncia del entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, le siguió, horas después, la del presidente Fernando de la Rúa, en medio de violentos enfrentamientos en las calles entre policías y manifestantes. EFE cw/nk/jss
Terra/EFE