Inmigrantes
10/01/2007 00:58 (GMT)
Por Adriana Garcia
Washington, 10/01/2007- Casi 300 grupos organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes pidieron este martes a los nuevos líderes demócratas en el Congreso de Estados Unidos una reforma amplia que abra un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados que viven en el país.
Los grupos, distribuidos en 35 estados, entregaron a la presidente de la Cámara Representantes, Nancy Pelosi, y al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, una carta con 11 puntos para incluir en una posible ley.
La semana pasada, los demócratas del Senado dijeron que una reforma inmigratoria integral está entre sus prioridades en el nuevo Congreso.
En la carta, los activistas pidieron que la legislación no divida a los inmigrantes en diferentes grupos, dependiendo del tiempo en que llegaron a Estados Unidos.
"Queremos una legislación que incluya a todos," dijo Cristina López, subdirectora ejecutiva del Centro para El Cambio Comunitario, de Washington, a Reuters.
Se estima que unos 12 millones de inmigrantes sin documentos, en su mayoría mexicanos, viven en Estados Unidos.
El proyecto de ley inmigratoria aprobado en el Senado estadounidense el año pasado, que quedó archivado tras no lograr el aval de la Cámara de Representantes, pretendía dividir a los inmigrantes en tres grupos.
Los que tenían menos de dos años de residencia en el país debían marcharse, los que tenían entre dos y cinco años debían acudir a un puesto fronterizo para tramitar su legalización y aquellos que llegaron hace más de cinco podían hacerlo en sus propias ciudades, explicó Federico de Jesús, portavoz de Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado.
Pero el proyecto no llegó a ser ley debido a que el Senado y la Cámara de Representantes no llegaron a un acuerdo para harmonizar sus respectivos proyectos sobre inmigración.
El Congreso, que era entonces controlado por republicanos, terminó el año votando solamente medidas de seguridad fronteriza, entre ellas la aprobación para la construcción de un muro de 1.120 kilómetros en la frontera con México.
Muchos congresistas, especialmente los republicanos más conservadores de la Cámara, se manifestaron contra cualquier legalización, argumentando que dar amnistía a los inmigrantes es recompensar a personas que violaron la ley.
La inmigración ilegal es una ofensa civil en Estados Unidos, pero no un delito criminal.
GENTE JOVEN
Los activistas buscan también que el Congreso garantice la legalización de jóvenes inmigrantes ilegales para que puedan ir a la universidad.
"Se estima que unos 50.000 jóvenes se gradúan de la highschool (escuela secundaria) todos los años y no pueden hacer nada, no pueden acceder a la universidad," dijo López.
Por ley, todos los niños en edad escolar que viven en el país tienen el derecho de ir a la escuela, ya que no se les pide prueba de ciudadanía, pero el proceso se dificulta cuando llega el momento de seguir una carrera, dijo López.
Los grupos quieren que el proyecto incluya un plan para garantizar la rápida reunificación de las familias separadas por la inmigración y un programa de entrenamiento laboral para los estadounidenses pobres, para que puedan fortalecer sus habilidades en el mercado laboral, dijo López .
"Así todos se pueden beneficiar de una reforma," dijo.
Terra/Reuters
