El Mundo
16/01/2007 - 14:28 (GMT)
El pedido de la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice a aliados árabes para respaldar el frágil gobierno iraquí recibió el martes un tibio apoyo de Arabia Saudí, el más vigoroso aliado de Estados Unidos en la región del golfo Pérsico.
El ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí, Saud al-Faisal, dijo que si bien espera que el presidente George W. Bush logre resolver los graves problemas de Irak, se mostró francamente escéptico de que el gobierno de Bagdad esté cumpliendo con su parte.
"Esperamos que esos objetivos sean implementados, pero los medios no están en nuestras manos", dijo. "Están en manos de los propios iraquíes".
Al-Faisal recordó que durante siglos, los sunís y los chíis vivieron en paz en lo que hoy es Irak. Y ahora, luego de la invasión lanzada en marzo del 2003 por Estados Unidos, hay enfrentamientos entre ambas sectas religiosas que han causado decenas de miles de muertos.
(Casi 35.000 civiles murieron el año pasado por el conflicto en Irak, informaron el martes en Bagdad funcionarios de las Naciones Unidas).
"No puedo imaginar que un país se suicide", dijo al-Faisal. Añadió que no deseaba especular acerca de las "espantosas consecuencias" de una guerra civil entre chiís y sunís.
Arabia Saudí tiene una mayoría religiosa suní. Según informes de prensa, funcionarios saudíes advirtieron hace algunas semanas al vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney que en caso de que las fuerzas norteamericanas evacúen Irak, los saudíes enviarán dinero y armas a los sunís.
Rice, quien sugirió que un perdón de la deuda sería una buena manera de que Arabia Saudí ayude a Irak, se mostró más optimista que al-Faisal acerca de la voluntad del gobierno de Bagdad para resolver los problemas.
"Como dijo el presidente, los iraquíes deben decidir qué clase de país quieren", señaló Rice, al aludir a la aseveración de Bush de que el futuro de Irak está en manos de los iraquíes.
En las últimas horas del martes, Rice viajó a Kuwait para sostener reuniones privadas con sus homólogos de ocho países árabes en su búsqueda de ayuda para Irak.
Terra/AP