MEX/SEMBLANZA-MORALES
29/01/2007 - 09:57(EST)
México, 29 Ene (Notimex)- Mexicano universal, precursor de la cultura nacionalista, lo que le valió ser tachado de conservador, el pintor y grabador mexicano Rodolfo Morales, a quien se reconoce su labor de enriquecimiento y promoción de la cultura y las artes de su natal Oaxaca y de todo el país, murió el 30 de enero de 2001.
Contrario a los dictados de la experimentación y el intelectualismo, Morales se hermanó en sensibilidad y credo a una estirpe de grandes pintores mexicanos que lo antecedieron y que él admiraba sin restricción, los de la Escuela Mexicana de Pintura, en cuya corriente tardía se le encasilló muchos años.
Morales vio la primera luz en Ocotlán, Oaxaca, el 8 de mayo de 1925; vivió su niñez y adolescencia como un personaje tímido, modesto, silencioso, aparentemente alejado de cualquier interés, de ahí que nadie imaginara la creatividad e inteligencia que poseía.
Su inclinación por los pinceles comenzó a temprana edad, sin embargo, se inició en las artes plásticas hasta que ingresó a la Academia de San Carlos, de la Ciudad de México, donde permaneció de 1949 a 1953.
Desde el principio se interesó en transmitir a otros su experiencia, prueba de ello es su incorporación como catedrático en el plantel cinco de la Escuela Nacional Preparatoria.
En 1965 realizó la decoración de una fiesta mexicana a base de collages, técnica que entonces estaba en etapa de experimentación, en la casa de su amiga la escultora Geles Cabrera.
Al ver Cabrera estos trabajos le propuso el intercambio de una escultura por un collage, el gesto le dio seguridad a Morales y lo decidió a dedicar su vida a la pintura.
Fue durante esta época cuando se dio a conocer a través de la exposición de sus obras en la Galería "Casa de las Campanas", en Cuernavaca, Morelos, impulsado principalmente por la misma Cabrera.
En la década de los 60 viajó por varias ciudades de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, visitando los principales museos de cada ciudad, asistiendo a varias conferencias donde conoció a Alfonso Reyes, Jose Vasconcelos, Salvador Novo, Carlos Chávez, Mariano Azuela y Manuel Toussaint, con quienes evolucionó intelectualmente.
En 1975 conoció al pintor Rufino Tamayo, quien estimuló la creación de su obra y posteriormente lo ayudó a que la mostrara en el Distrito Federal; de ahí en adelante, Morales trabajó en una trayectoria que podría considerarse tardía, ya que comenzó a cobrar fama y reconocimiento 20 años más tarde.
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Supo Rodolfo Morales/dos/más tarde.
Una gran colección de antigüedades conformaban su mundo entero, con ellas adornó su pequeño departamento en la Ciudad de México y con este único equipaje regresó a Ocotlán en 1985.
Allí adquirió una antigua casona y fundó un centro cultural para la comunidad oaxaqueña, tarea que interesó sobre todo a jóvenes que igual que él deseaban cultivarse y salir a conquistar el mundo.
Los últimos años de su vida los dedicó, a través de su Fundación "Rodolfo Morales", creada en 1992, a fomentar los valores culturales oaxaqueños, desarrollando campañas de conservación y difusión del patrimonio artístico y cultural de la región.
Actualmente, la Fundación Rodolfo Morales se dedica a la promoción del arte popular, la música y las artes escénicas, a la preservación de las tradiciones y el apoyo de obras sociales; así como al fomento educativo para la niñez y juventud de Ocotlán.
Rodolfo Morales dejó de existir el 30 de enero de 2001, su obra se encuentra dentro de grandes colecciones públicas y privadas en diversas partes del mundo, por ejemplo, su última serie "Mercados", ha sido exhibida en Sudáfrica, Alemania y Hungría.
Terra/Notimex