BOLIVIA-EEUU
01/02/2007 - 20:19 (GMT)
La Paz, 1 feb (EFE)- El embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, discrepó hoy públicamente con el gobierno del presidente Evo Morales sobre la meta de erradicación de cultivos de coca de este año, comprometida en un convenio bilateral de lucha contra las drogas.
El diplomático dijo que Bolivia acepta que es necesario eliminar cocales, de los que se extrae la materia prima para elaborar cocaína, pero no la meta de Washington de erradicar entre 5.000 y 8.000 hectáreas en 2007.
El viceministro de la Coca y Desarrollo Integral, Félix Barra, declaró el miércoles a un diario local que el Gobierno de Morales estudia la posibilidad de reducir la erradicación de este año a 4.000 hectáreas de plantaciones ilegales.
Los organismos antidrogas de Bolivia eliminaron 5.070 hectáreas en 2006, primer año de los cinco de gestión de Morales, que sigue siendo presidente de sindicatos de cocaleros (ilegales pero tolerados) de la región central del Chapare.
Barra dijo que "nadie va a imponer" a Bolivia si erradica más o menos superficie.
El embajador, a su vez, insistió hoy en que la meta de Estados Unidos y la del Gobierno de Morales debe ser erradicar entre 5.000 y 8.000 hectáreas.
Goldberg hizo sus precisiones al salir de una reunión en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en La Paz, donde acompañó a la vicesecretaria adjunta de la oficina de Estados Unidos para Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, Christy McCampbell.
La funcionaria se encuentra en La Paz, por tercera vez desde octubre pasado, para revisar el alcance de la cooperación antidrogas de Estados Unidos y Bolivia, con el fin de preparar un informe al Congreso de su país.
"Ella está revisando nuestra cooperación bilateral en el campo de antinarcóticos. Ella quiere evaluar dónde estamos", precisó el embajador.
Según las leyes de Bolivia, las plantaciones de hoja de coca no deben pasar de 12.000 hectáreas, pero Morales pretende ampliar el límite hasta 20.000.
Estados Unidos calcula que los cocales en Bolivia suman actualmente casi 30.000 hectáreas, por el aumento de cultivos clandestinos en la zona de producción tradicional de los Yungas de La Paz y en el Chapare. EFE jcz/am/jrh/joc
Terra/EFE