Katrina
01/03/2007 - 18:59 (GMT)
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, viajó este jueves por 14a vez a la costa del golfo de México para asegurar a las víctimas del huracán Katrina que no las olvida y que las cosas cambian "para mejor".
Bush, criticado este jueves por la lentitud de la reconstrucción de las ciudades devastadas por el huracán, tomó otra vez el camino de Mississipi y de Nueva Orleans (Louisiana, sur), símbolo de los sufrimientos de hace 18 meses, para urgir a las autoridades locales que aceleren el uso de los fondos federales de ayuda.
"Una de las razones para las cuales vine, es para decir a la gente aquí en la costa que en Washington continuamos pensando en ellos", dijo Bush, al verificar los trabajos desarrollados en Long Beach (Mississipi), ciudad costera arrasada por Katrina.
"La otra razón, es que quiero que los contribuyentes americanos vean con sus propios ojos cómo su dinero ha sido utilizado para contribuir en la revitalización de una serie de comunidades que han sido literalmente aniquiladas a causa de esta gran tempestad", agregó el mandatario en su primera visita a la zona en seis meses.
"Evidentemente, todavía hay mucho trabajo", dijo Bush, mostrándose en mangas de camisa como en cada desplazamiento a los lugares afectados por el huracán.
"Pero los tiempos cambian, para mejor, y la vida de la gente mejora, y hay una esperanza", agregó ante un paisaje de contrastes, con algunas comunidades revitalizadas y otras muertas.
La lentitud de reacción del gobierno federal ante la catástrofe natural más importante de la historia de Estados Unidos todavía sobrevuela la Presidencia de Bush.
Katrina dejó cerca de 1.500 muertos en toda la zona, tras su paso a fines de agosto de 2005.
Terra/AFP
