Prostitución
Palfrey siempre, según los investigadores, conversaba personalmente por teléfono con las mujeres interesadas y les pedía que enviaran una solicitud con una fotografía.
Las mujeres, todas mayores de 23 años, le decían a Palfrey qué días estaban disponibles, pero ésta les sugería que trabajaban por lo menos tres noches por semana.
Según un investigador, una vez que una mujer era contratada, Palfrey le requería que mantuviera relaciones sexuales, no pagadas, con un hombre que la madama elegía, para asegurarse de que no fuesen policías encubiertas.
Luego Palfrey les asignaba clientes en hoteles caros y residencias elegantes del área metropolitana de Washington. Los clientes pagaban de 275 a 500 dólares por "encuentro", de los cuales la prostituta giraba la mitad a la madama.
El abogado Blair Sibley, que representa a Palfrey, dijo a la revista "Politico" que todavía no han determinado el valor que puedan tener las listas de clientes y los registros telefónicos en poder de Palfrey.
"No hemos terminado de estudiarlos para identificar a los individuos", añadió. "Obviamente, si apareciera un Bill Clinton en la lista, es diferente que el nombre de algún desconocido".
"Pero hay muchas probabilidades de que salten nombres interesantes", dijo Sibley.
"Estadísticamente, si tienes 10.000 personas, y dada la estructura de precios de este servicio, obviamente no es gente que busque compañía en la calle. Las 'acompañantes' solo respondían a llamadas a hoteles de cuatro y cinco estrellas o residencias privadas", aseguró.
"Los números de teléfono mostrarán rápido las residencias privadas", añadió el abogado.
Terra/EFE