América Latina
16/03/2007 - 14:07 (GMT)
El papa Benedicto XVI reiteró la posición de la Iglesia en la defensa de la vida desde su concepción hasta su término, al recibir el viernes las cartas credenciales del nuevo embajador de Perú ante la Santa Sede, Alfonso Rivero Monsalve.
La Iglesia defiende "la dignidad de las personas y de la vida y pide que sea reconocida y protegida", manifestó el pontífice.
Recordó que la constitución peruana así lo garantiza y por esto, la Iglesia "seguirá colaborando de manera leal y generosa en la educación, en la atención sanitaria y en la ayuda a los más pobres y necesitados".
"El Episcopado del Perú seguirá fomentando, a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, la búsqueda de la verdad en el campo familiar, laboral y sociopolítico", añadió.
"Los católicos peruanos están también llamados a ser fermento del mensaje cristiano en las instituciones sociales y en la vida pública, para contribuir así a la construcción de una sociedad más fraterna", afirmó.
Destacó también "los profundos lazos que Perú ha tenido y tiene con la Iglesia" y recordó su visita a ese país en 1986 cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
"Conservo un gratísimo recuerdo de aquellos días, sobre todo de mis encuentros con personas sencillas de barrios populares, tanto en Lima como en el Cuzco", manifestó.
"Son notables, aseguró, los esfuerzos realizados por la Iglesia y el Estado en materia de educación y en el uso de las nuevas tecnologías, con el fin de generar una mayor inclusión de los sectores menos favorecidos en los nuevos espacios culturales de nuestro tiempo".
"Por otra parte, subsisten problemas morales y religiosos que tanto la Iglesia como el Estado deben afrontar, cada uno en el marco de su propia competencia y precisamente para el bien de los peruanos", añadió.
Terra/AP