Internacional
21/03/2007 21:57 (GMT)
Por Tan Ee Lyn
HONG KONG (Reuters) - Expertos renovaron sus llamados para terminar rápidamente con una vieja práctica de vender aves de corral vivas en Hong Kong, luego de que una bebé se contagió de una variedad leve de gripe aviaria en un mercado.
La niña no resultó infectada con el virus H5N1 de la gripe aviaria, pero el último caso recalcó la intensa inquietud en la populosa ciudad sobre el tratamiento contra la enfermedad, que apareció por primera vez en Hong Kong en 1997 y causó la muerte a seis personas.
La abuela de la niña, de 9 meses, la había llevado al mercado de un vecindario vecino todos los días durante la semana antes de que cayera enferma, y un funcionario de salud dijo el martes que la bebé había contraído probablemente el virus H9N2 durante esas visitas.
Es común hallar el virus H9 en los mercados de aves de Hong Kong, pero los humanos solamente habían resultados infectados en dos ocasiones, dos niña en 1999 y un niño en el 2003. Todos se recuperaron.
Aunque la niña también se ha recuperado, expertos dijeron que el incidente subraya la necesidad de librarse de los puestos de aves vivas en Hong Kong, un elemento permanente en gran parte de los vecindarios de esta ciudad.
"El único resquicio en nuestra defensa contra la gripe aviaria es esta clase de mercados. Esto muestra que los humanos pueden infectarse por este medio. Algo debe hacerse con estos puestos," dijo Lo Wing-Iok, un experto en enfermedades infecciosas.
Los llamados para reemplazar los puestos de aves de corral con un matadero central comenzaron en 1997, luego de que el H5N1 infectó a 18 personas en Hong Kong y obligó al sacrificio de las aves de la ciudad en forma masiva.
Pero la resistencia de grupos de negocios ha detenido los planes del gobierno de tener un matadero antes del 2010.
Expertos están preocupados de que el virus H5N1 pueda iniciar una pandemia y causar la muerte a millones de personas si muta en una forma que se propague entre las personas.
Desde el 2003, el virus H5N1 ha provocaron la muerte a 169 personas en 11 países.
Terra/Reuters