Votación
23/03/2007 - 03:23 (GMT)
En vísperas de una votación crucial, los demócratas en la Cámara Baja se esforzaban por lograr una mayoría a favor de fijar el 1 de septiembre de 2008 como fecha para el retiro de las fuerzas de combate estadounidenses de Irak, la prueba más dura a la fecha para una nueva mayoría resuelta a ir al choque con el presidente George W. Bush.
Los dirigentes del partido intentaban convencer tanto al ala izquierda, que quiere un retiro aún más acelerado, como a los moderados que temen maniatar al comandante en jefe y a los generales en el teatro de guerra.
Asesores demócratas expresaban confianza creciente en ganar la votación, que podría tener lugar el viernes.
La medida incluye fondos para la guerra, el plazo para el retiro de las fuerzas y miles de millones de dólares para asuntos domésticos de gran repercusión como la ayuda a las víctimas del hiracán Katrina.
Se trata a la fecha del desafío más frontal del Congreso a la política de Bush en una guerra que ha costado la vida a más de 3.200 soldados estadounidenses.
Bush ha amenazado con vetarlo, por oponerse tanto a la cláusula de retiro de las fuerzas como a los miles de millones agregados por los demócratas a su proyecto de presupuesto.
El secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que la demora en la aprobación de los fondos "podría afectar de manera realmente adversa la preparación del ejército y la calidad de vida de los soldados y sus familias".
Según el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, "existe la posibilidad de que los fondos para las fuerzas armadas se agoten mientras los congresistas están de vacaciones. ¿Es ése el mensaje que quieren enviar a los hombres y mujeres que arriesgan sus vidas?"
Al otro lado del Capitolio, una comisión del Senado tomó un enfoque distinto: puso fecha al comienzo del retiro, pero estableció como objetivo no vinculante que éste concluya antes del 31 de marzo de 2008.
La Comisión de Asignaciones Presupuestarias del Senado aprobó el proyecto a viva voz, pero los republicanos dijeron que intentarían quitarle las frases sobre retiro cuando se debata en el Senado en pleno la semana próxima.
Pero dos meses después de la obtención de la mayoría por los demócratas, la atención se concentraba sobre todo en la cámara baja, cuya presidenta Nancy Pelosi y la conducción demócrata trataban de ganar a los recelosos.
Los demócratas tienen 233 bancas, lo cual significa que aunque pierdan 15 votos de sus propias filas, igual tienen la seguridad de aprobar la medida.
En una nueva señal de apoyo al proyecto, el Bloque de Congresistas Negros dijo en un comunicado que apoyaba una serie de cláusulas, aparte de la del plazo.
Con información de la periodista de AP Anne Flaherty.
Terra/AP