Estados Unidos
23/03/2007 - 17:49 (GMT)
Uno de los detenidos en Guantánamo admitió que entregó los explosivos usados en el atentado contra la embajada estadounidense en Tanzania en 1998, aunque asegura que no sabía para qué iban a ser usados, según una transcripción del proceso difundida por el Pentágono.
Ahmed Khalfan Ghailani, acusado de complicidad en ese ataque, insistió que en el momento de entregar los explosivos no sabía para qué eran ni lo que iba a ocurrir, según la transcripción.
Además, según el texto, Ghailani está ahora arrepentido de haber participado en la conjura.
"No sabía lo que estaban haciendo (los atacantes), pero les ayudé", reconoció. "Así que pido disculpas al gobierno estadounidense por lo que hice. Lamento que tantas familias perdieron a sus amigos, a sus seres queridos".
Ghailani, que habló por boca de su abogado militar, contó que primero le dijeron que la dinamita que llevaba era jabón para lavar caballos, y luego _ tras haberla entregado _ que se trababa de explosivos "para la minería de diamantes en Somalia" y para un campamento de entrenamiento de ese país.
Ghailani es uno de los 14 detenidos notorios que fueron llevados a Guantánamo en septiembre desde una red de reclusorios secretos de la CIA. Ya han sido realizadas audiencias judiciales secretas a cinco de ellos a fin de determinar si son declarados "combatientes enemigos", con la posibilidad de detenerlos indefinidamente y enjuiciarlos en tribunales militares.
Si son declarados combatientes enemigos, podrán ser encausados y juzgados por comisiones militares conforme a la ley firmada en octubre por el presidente George W. Bush.
Por otra parte, una juez federal dijo el viernes que no retrasará el juicio militar por terrorismo del australiano David Hicks, detenido también en Guantánamo.
Los abogados de Hicks pidieron que su comisión militar sea suspendida hasta que la Corte Suprema decida si los detenidos en Guantánamo tienen derecho a apelar su detención en los tribunales civiles estadounidenses. Un tribunal de apelaciones falló el mes pasado que carecen de ese derecho.
Hicks fue capturado en Afganistán y es acusado de brindar respaldo material al terrorismo. Presuntamente combatió junto a los talibanes contra las fuerzas estadounidenses y el lunes comparecerá ante una comisión militar.
En la ley que creo las comisiones militares, el Congreso privó de jurisdicción a los tribunales federales en el caso de los detenidos en Guantánamo. La Corte Suprema no ha indicado si aceptará la apelación. La juez federal Colleen Kollar-Kotelly reconoció que carece de jurisdicción en el caso de Hicks.
Terra/AP