El Mundo
23/03/2007 - 19:05 (GMT)
Barcos de la marina iraní detuvieron el viernes a 15 soldados británicos que habían abordado un buque mercante en aguas iraquíes del Golfo Pérsico como parte de los esfuerzos para proteger la costa de Irak y sus instalaciones petroleras, dijeron funcionarios de Estados Unidos y Gran Bretaña.
El gobierno británico convocó al embajador iraní en Londres y demandó la "devolución inmediata y a salvo de nuestro personal y de nuestros equipos". La naval estadounidense en Bahrein, que opera frente a las costas iraquíes junto a las fuerzas británicas, expresó que las fuerzas marítimas de la Guardia Revolucionaria de Irán eran responsables.
En Teherán, la televisión estatal dijo que el embajador británico había sido citado ante el Ministerio de Relaciones Exteriores para protestarle "la entrada ilegal" de los marineros británicos en aguas iraníes.
"No es la primera vez que militares británicos durante la ocupación de Irak han entrado ilegalmente en aguas territoriales de Irán", dijo la televisora citando como fuente a un funcionario del ministerio.
El ministerio de Defensa de Gran Bretaña emitió un comunicado.
Los soldados de la marina británica realizaban "operaciones de rutina de abordar barcos mercantes en aguas territoriales iraquíes", y habían concluido su inspección de un buque cuando fueron acosados por naves iraníes, dijo el ministerio de Defensa de Gran Bretaña en un comunicado.
"Estamos lidiando con este asunto con la mayor urgencia, con las autoridades iraníes al mayor nivel y ... el embajador iraní ha sido convocado a la secretaría de Relaciones Exteriores", dice el comunicado.
No fue posible contactar a funcionarios en las oficinas del gobierno en Irán ni en la embajada iraní en Bagdad o en la misión de las Naciones Unidas. Un funcionario iraní en la misión de la ONU en Nueva York expresó que no conocía el informe y no podía comentarlo de manera inmediata.
Irán se encuentra en medio de los festejos del Año Nuevo y casi todas las oficinas del gobierno permanecen cerradas.
La naval estadounidense dijo que el incidente sucedió frente a un canal llamado Shatt al-Arab, limítrofe entre Irak e Irán y motivo de antiguas disputas. Tuvo lugar en momentos que el Consejo de Seguridad de la ONU analiza imponer más sanciones a Irán por negarse a abandonar su programa nuclear, y en medio de alegaciones de Estados Unidos de que Irán está suministrando armas a los milicianos chiíes iraquíes.
Las autoridades estadounidenses habían expresado sus temores de que con tantas fuerzas militares concentradas en el Golfo Pérsico, cualquier incidente pequeño pudiera salirse de control y provocar una confrontación armada.
Estados Unidos ha incrementado sus fuerzas marítimas en la región para mostrarle a Irán su fortaleza. En los últimos meses han llegado a la región dos portaaviones norteamericanos, respaldados por un grupo de más de 6.500 soldados, lo que ha incrementado las tensiones con Irán.
Las críticas entre los países occidentales e Irán han aumentado en los últimos meses.
El portavoz de la Casa Blanca Tony Snow expresó que el gobierno del presidente George W. Bush vigilaba la situación.
"El gobierno británico está demandando la devolución inmediata y a salvo de la gente y los equipos, y nosotros estamos vigilando la situación", declaró Snow.
Los británicos se encontraban en dos botes de la fragata Cornwall durante una investigación de contrabando de rutina, dijo el ministerio de Defensa británico.
De acuerdo con un comunicado de una flota de la naval estadounidense basada en Bahrein, los marineros británicos habían terminado de inspeccionar el buque mercante a eso de las 10:30 de la mañana, "cuando ellos y sus dos embarcaciones fueron rodeadas y escoltadas por embarcaciones iraníes, hacia las aguas territoriales iraníes".
En junio del 2004, seis infantes de la marina británica y dos marineros fueron detenidos por Irán en Shatt al-Arab, entre Irán e Irak. Fueron presentados con sus ojos vendados en la televisión iraní y admitieron haber entrado ilegalmente a las aguas iraníes.
Fueron liberados ilesos tres días después.
Terra/AP