REFUGIADOS
23/03/2007 - 22:54 (GMT)
José Luis Castillo Castro Taylor (Texas), 23 mar (EFE)- Tras varias demandas judiciales por supuestamente tratar a menores de edad en calidad de refugiados bajo condiciones inhumanas, las autoridades migratorias han anunciado cambios en el Centro Residencial Familiar T. Don Hutto.
Richard P. Seiter, vicepresidente ejecutivo de la empresa que se encarga de la administración del centro de detenciones gracias a un contrato federal, señaló que se han implementado algunas comodidades para los niños que albergan el lugar en calidad de refugiados.
"Hay lugares con alfombra donde antes no había, así como más juguetes y juegos recreativos y un programa educacional intensivo para los menores", señaló Seiter, quien dijo también que se ha removido una malla con púas de la periferia.
Recientemente, la Unión de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) presentó una demanda en nombre de diez niños inmigrantes en la que alegaba que los menores detenidos "son tratados bajo condiciones inhumanas como si se tratasen de delincuentes adultos".
La denuncia señalaba además que los niños, quienes esperan por una decisión judicial para sus padres detenidos por las autoridades migratorias, no recibían "suficiente alimento, educación escolar ni tratamiento médico básico".
Según las acusaciones legales presentadas en conjunto con la Universidad de Texas y una firma privada de abogados, los menores detenidos "son tratados bajo condiciones inhumanas como si se tratasen de delincuentes adultos".
De acuerdo a Adelina Pruneda, portavoz con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), no se pueden detallar más pormenores de los cambios que ha experimentado el centro de detenciones "porque lo impide la demanda judicial vigente".
Pruneda indicó que el número de detenidos en el Centro Residencial Familiar T. Don Hutto, con capacidad para 512 personas, varía diariamente.
Por otro lado, a raíz de las demandas legales se ha generado cierto temor por parte de la población latina a ser aprehendido por la policía porque se cree que existe un nexo directo con inmigración, según Raúl Salazar, pastor de la Iglesia Hispana Bautista de Tyler, que congrega a más de 1.000 fieles cada semana.
"Lo peor es que si alguien es detenido por conducir sin licencia, la familia entera cree que inmigración los va a buscar a todos y por consiguiente a arrestar", indicó Salazar.
Pero para Jeff Straub, jefe del Departamento de Policía de Taylor, la conexión entre su departamento y Hutto no es inmediata y más bien existe un proceso burocrático antes de que el detenido sea puesto en manos de las autoridades migratorias.
"Si el sospechoso o el detenido tiene su licencia del estado vigente, entonces no hay por qué temer. Durante ese lapso pueden haber razones para que un oficial de policía prosiga con una búsqueda más exhaustiva", aseguró Straub.
El oficial manifestó que las pocas redadas efectuadas en Taylor en las últimas semanas han tenido un propósito rutinario y de ninguna manera han sido coordinadas con el ICE.
A Juan Palacios, de origen mexicano y poblador de Taylor, lo arrestaron durante una redada de la policía hace 10 días a tempranas horas de la madrugada mientras se dirigía a su trabajo.
En el interrogatorio con los efectivos policiales, Palacios confesó tener consigo documentos de identidad falsos.
Según Straub, cuando un individuo comete una ofensa federal como la de Palacios, se le comunica de inmediato a la instancia policial más inmediata, que es la Corte del condado.
"De allí, depende de ellos si reportan o no el delito al ICE", señaló Straub.
Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, los centro de detención migratorios en Alabama, Nuevo Mexico, Arizona, California, Georgia y Texas han aumentado cu capacidad a alrededor de 7.500 camas. EFE jlc/cs (con fotografías)
Terra/EFE