Internacional
24/03/2007 13:26 (GMT)
TEHERAN (Reuters) - El Ejército iraní dijo el sábado que los marinos británicos que detuvo en el Golfo Pérsico confesaron haber entrado en sus aguas ilegalmente, pero Gran Bretaña insistía en que fueron apresados dentro de territorio iraquí.
Fuerzas iraníes capturaron el viernes a personal británico en la boca del canal Shatt al-Arab que divide a Irán e Irak, lo que generó una crisis diplomática en un momento en que la tensión es alta debido a las ambiciones nucleares de Teherán.
La agencia de noticias iraní Fars dijo que los marinos fueron transferidos a la capital Teherán para que expliquen su "agresiva acción," pero esto no pudo ser confirmado inmediatamente.
Fars también precisó que entre los británicos detenidos figuraban varias mujeres.
"Estas personas están siendo investigadas y confesaron que violaron las aguas de la República Islámica de Irán," dijo la agencia de noticias ISNA citando a un funcionario militar de alto rango.
Asimismo, el comandante Alireza Afshar dijo a la radio estatal que los marinos británicos gozaban de buena salud. "La investigación continúa y ellos están saludables y no hay ningún problema," agregó.
Las autoridades británicas no han divulgado los nombres de los marinos ni tampoco ha precisado si hay mujeres en el grupo.
"Aún mantenemos que estaban en aguas iraquíes cuando fueron capturados," dijo un diplomático británico en Teherán, quien precisó que desconocía si fueron trasladados a la capital.
LLAMAN A CONSULTA
Gran Bretaña dijo que marinos que iban a bordo de dos naves de la Armada Real Británica habían realizado tareas de abordaje a dos buques mercantes en una misión aprobada por Naciones Unidas en aguas iraquíes cuando botes iraníes los rodearon y capturaron.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó como un "acto sospechoso" lo que catalogó como la entrada ilegal a aguas iraníes, dijo la agencia oficial de noticias IRNA.
El incidente impulsó en la víspera a los precios del petróleo a un máximo de tres meses. Además ocurre cuando los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se preparan para votar posteriormente el sábado una resolución que imponga nuevas sanciones a Irán por su negativa a detener sus labores de enriquecimiento de uranio.
Occidente dice que el programa nuclear de Irán tiene como fin fabricar bombas atómicas, pero la República Islámica argumenta que sólo intenta generar electricidad.
En Londres, Gran Bretaña llamó a consulta el sábado al embajador iraní para demandar la inmediata liberación del grupo, dijo una portavoz de la Oficina de Asuntos Exteriores. Sería la segunda reunión que se celebra en Londres en torno al tema desde que ocurrió el incidente el viernes.
La Unión Europea también pedirá el sábado su liberación, dijo a la prensa en Berlín el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.
Terra/Reuters