Internacional
24/03/2007 15:19 (GMT)
Por Jonathan Wright
EL CAIRO (Reuters) - El presidente egipcio, Hosni Mubarak, defendió el sábado dos aspectos controversiales de las enmiendas constitucionales que serán sometidas a un referéndum el lunes y precisó que Egipto debe evitar caer en el peligro del sectarismo y terrorismo.
Su ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Aboul Gheit, rechazó previamente el sábado las críticas de Estados Unidos a las enmiendas, que según organizaciones de derechos humanos y los principales grupos opositores se alejan de la libertad y la democracia.
Las enmiendas consagrarán en la constitución una prohibición a los partidos basados en la religión y darán a las autoridades poderes más amplios de arresto, vigilancia y enjuiciamiento en cortes especiales.
Varios analistas dijeron que el blanco principal es la Hermandad Musulmana, un movimiento islámico que emergió como la principal fuerza opositora del país en las elecciones del 2005 y se opone a cualquier intento para que el hijo de Mubarak, Gamal, sea designado como próximo presidente.
En un discurso en la sureña ciudad de Assiut, Mubarak dijo que la censura a los partidos religiosos busca evitar enfrentamientos entre los musulmanes egipcios y la minoría cristiana, que representa cerca del 10 por ciento de la población.
"Estoy consciente de los constantes intentos de provocar divisiones entre los musulmanes del país y los coptos (cristianos), consciente de la lucha sectaria y secesionista que han sufrido países queridos," agregó, en una aparente referencia a Irak.
Mubarak dijo que otro objetivo de los cambios constitucionales era frenar la violencia política sin derecho a recurrir a la ley de emergencia que ha estado vigente desde que asumió el poder en 1981.
(Reporte adicional de Cynthia Johnston)
Terra/Reuters