Brasil-Violencia
24/03/2007 - 15:48 (GMT)
Una gigante operación policial contra el crimen coordinada en todo Brasil destada el viernes culminó con más de 2.000 detenidos, sospechosos de asesinatos, robos, secuestros, fraudes y otros delitos, informó la policía este sábado.
El operativo, lanzado por el Consejo Nacional de Jefes de la Policía Civil (dependiente de los gobiernos de los estados), puso en la calle a 58.000 efectivos, sin interferencia federal, "en una demostración de fuerza articulada" aseguro el comisario general de Sao paulo, Mario Jordao.
"La idea era coordinar las policías de distintos estados, motivarlas y aproximarlas a la población" y que "la sociedad y el poder político reconocieran nuestro trabajo", argumentó el jerarca policial paulista.
El ministerio de Justicia comunicó que "no recibió comunicación previa" del megaoperativo, pero que no era necesario porque las policías de los estados son independientes, y adelantó que "apoya acciones integradas" entre los cuerpos policiales.
El operativo se desplegó en los 26 estados y el Distrito Federal de Brasilia. Aún están en curso cientos de mandatos de captura en todo el país.
Solamente en el estado de Sao Paulo, el mayor de Brasil, participaron 21.000 policías en más de 641 ciudades. Al anocher se habían registrado 1.675 arrestos --315 en la capital Sao Paulo, de 11 millones de personas-- y tres muertos, según balance de las autoridades divulgado en rueda de prensa.
Hasta la madrugada del sábado permanecían detendias 902 personas en el estado. Jordao detalló que en Sao Paulo hubo detenidos por "un gama grande de crímenes" desde secuestro, hurto, asalto o tráfico de drogas.
Añadió que "se registró la muerte de tres marginales que se resistieron y obligaron a la policía a reaccionar".
Se confiscaron al menos 321 kilos de drogas (cocaína, crack, éxtasis y marihuana), 1.634 vehículos y 257 armas de fuego, así como más de 640.000 objetos presuntamente robados.
En la segunda mayor ciudad del país, la vecina Rio de Janeiro, se movilizaron más de 2.000 policías civiles y por lo menos hubo 42 detenidos, la mayoría por vínculos con narcotráfico, y se registraron tiroteos que dejaron al menos tres delincuentes muertos.
Entre otras acciones, en algunas favelas se confiscaron armas, drogas, munición y granadas, cigarros falsificados y material pirata.
En Vitoria, capital de Espirito Santo, (sureste), los policías salieron a cumplir 600 mandatos de prisión por crímenes que van desde asaltos hasta asesinatos, concretando al menos 60. Los detenidos debieron ser alojados en ómnibus policiales por la falta de lugares en las cárceles.
Terra/AFP