Internacional
24/03/2007 16:08 (GMT)
Por Ross Colvin
BAGDAD (Reuters) - Ataques suicidas impactaron a Irak el sábado en una escalada de violencia que cobró la vida de más de 60 personas, la mayoría policías.
En el peor ataque, un hombre que manejaba un camión cargado con explosivos embistió una estación policial en Dora, un volátil distrito del sur de Bagdad, lo que provocó la muerte de 20 personas.
El estallido levantó una densa columna de humo y sacudió ventanas a varios kilómetros de distancia, en el centro de la ciudad.
Funcionarios dijeron que entre los muertos había 14 agentes y tres detenidos, al igual que otros tres empleados del edificio. Otras 26 personas resultaron heridas. La explosión ocasionó grandes daños a la estación policial y dejó a varias víctimas enterradas bajo los escombros.
Miles de soldados estadounidenses e iraquíes vigilan Bagdad en una gran operación que intenta frenar el derramamiento de sangre. La ofensiva logró reducir el número de tiroteos sectarios, pero ha enfrentado dificultad en controlar los ataques diarios con coches bomba.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, enviará más tropas a la occidental provincia de Anbar, donde insurgentes árabes sunitas están provocando numerosas bajas entre las fuerzas iraquíes y estadounidenses.
El ejército de Estados Unidos dijo que, en esa provincia, un soldado fue muerto en combate el viernes.
Un atacante suicida embistió su vehículo el sábado contra una estación de policía en el área de Qaim, en Anbar, cerca de la frontera con Siria; mientras que otros dos puestos de control fueron atacados casi al mismo tiempo.
El funcionario de inteligencia Hassan Abed Mottar dijo que murieron diez personas, incluyendo siete policías, y que 18 resultaron heridas.
Además, otro suicida se inmoló en un camión cargado de explosivos cerca de una mezquita chiíta en la localidad de Haswa, unos 60 kilómetros (40 millas) al sur de Bagdad, lo que dejó nueve muertos y 43 heridos, informó una fuente hospitalaria.
La secretaría de salud de esa provincia dijo que habían fallecido 16 personas.
En el pueblo de Tal Afar, en el noroeste del país, un atacante suicida que vestía un chaleco cargado de explosivos se inmoló en un mercado, lo que provocó la muerte de diez personas, dijo el alcalde Najim al Jibouri. Dos policías fallecieron en ese ataque.
La más reciente escalada de violencia se da mientras soldados estadounidenses e iraquíes sellaron el distrito de Karrada, en el corazón de la capital iraquí, impidiendo el paso de vehículos y transeúntes al área como parte del fuerte operativo de seguridad.
Al menos una mujer fue arrestada en la operación del sábado en Karrada luego de que fueron halladas cerca de 20 metralletas, incluyendo rifles AK-47, en su casa, dijo un funcionario del Ejército iraquí, quien mostró a Reuters bolsas plásticas llenas con las armas.
Las calles de Karrada, cuyos residentes son mayormente musulmanes chiítas y cristianos y donde viven varios políticos importantes, estaban prácticamente desiertas. Vehículos blindados recorrían el área, que es cercana a la Zona Verde internacional.
En Falluja, un enfrentamiento entre hombres armados y fuerzas estadounidenses e iraquíes dejó cuatro muertos. Los cuerpos de otras 12 personas también fueron hallados en la ciudad.
MINISTRO SE RECUPERA
El sábado se informó que Salam al-Zobaie, el viceprimer ministro sunita, estaba en buen estado después de haber sido sometido a una operación por las heridas que le provocó un intento de asesinato perpetrado el viernes por un atacante suicida en un salón de oración de su complejo.
"Gracias a Dios, su condición es muy normal," dijo Alaa al-Zobaie, uno de sus hermanos, quien rechazó los informes de que el atacante era uno de los guardaespaldas de Zobaie.
(Reporte adicional de Waleed Ibrahim y Haider Salahaddin en Bagdad)
Terra/Reuters