El Mundo
28/03/2007 - 23:15 (GMT)
El rey saudí Abdulá denunció el miércoles la presencia estadounidense en Irak como una "ocupación ilegítima" y exhortó a Occidente a acabar con su embargo financiero a los palestinos, buscando distanciarse un poco de Washington.
El monarca pronunció el discurso inaugural de una cumbre árabe en la capital saudí, donde países árabes aliados de Estados Unidos intentan recabar apoyo de otros gobiernos árabes para promover una iniciativa que Washington espera podría impulsar el proceso de paz con Israel.
Los árabes intransigentes temen que Arabia Saudí, Egipto y Jordania cederán ante la presión estadounidense para disminuir las exigencias árabes en una oferta de tierra a cambio de la paz en un intento por obtener la aceptación israelí.
En su discurso, Abdulá amonestó firmemente a los líderes árabes, denunciando que las divisiones entre ellos han ayudado a azuzar la inestabilidad en todo Medio Oriente, y los exhortó a unirse para solucionarlas. Sin embargo, coincidió con los árabes de línea dura en sus críticas a la presencia de Estados Unidos en Irak.
"En el amado Irak se está derramando sangre en luchas fratricidas, a la sombra de una ocupación extranjera ilegítima, y un sectarismo aborrecible amenaza desatar una guerra civil", dijo Abdulá, cuyo país ayudó en la invasión de Estados Unidos a Irak en el 2003.
"En la Palestina herida, el poderoso pueblo sufre por la opresión y la ocupación", señaló. "Se ha vuelto vital que el opresor bloqueo impuesto a los palestinos concluya lo más pronto posible, de forma que el proceso de paz avance en un ambiente sin opresión".
Hasta ahora, Estados Unidos ha rechazado las exhortaciones para que suspenda el embargo financiero impuesto al gobierno palestino encabezado por el grupo extremista Hamas, que ascendió al poder el año pasado. Arabia Saudí y los estados árabes han pedido el fin de las sanciones, después de que Hamas formó un nuevo gobierno el mes pasado en el que incluyó a miembros del Partido Fatá, de corte moderado.
Abdulá insistió en que sólo cuando los líderes árabes se unan serán capaces de evitar "que las potencias extranjeras determinen el futuro de la región".
"Nosotros, los líderes de la nación árabe, somos los que deberíamos cargar con la verdadera culpa", señaló. "Nuestros constantes desacuerdos y el rechazo de la unidad han hecho que la nación árabe pierda confianza en nuestra sinceridad y pierda la esperanza".
La cumbre de dos días planea relanzar una iniciativa, presentada por primera vez en la cumbre árabe del 2002, en la que se ofrece el reconocimiento de Israel y la paz permanente con todos los países árabes a cambio del retiro israelí de las tierras capturadas en la Guerra de los Seis Días de 1967. También pide establecer un estado palestino con el este de Jerusalén como su capital y una "solución justa" a la cuestión de los refugiados palestinos obligados a salir de tierras de lo que ahora es Israel.
La cumbre árabe ha rechazado hacerle modificaciones al plan de paz. "Nos dicen que lo corrijamos, pero nosotros les decimos que primero lo acepten, y luego podemos sentarnos a negociar", dijo el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, en un discurso.
Los corresponsales Salah Nasrawi, Slobodan Lekic y Nadia Abou el-Magd de la AP en Riad contribuyeron a este despacho.
Terra/AP