México
30/03/2007 - 00:15 (GMT)
Laura González de Artaza México, 29/03/2007- Murió el día de su cumpleaños, cuando su novio le partió el cuello, y después la desmembró con una sierra para repartir sus restos por toda la ciudad de México, los que la policía fue hallando poco a poco ante la conmoción general.
El duende sobre un hongo tatuado en la espalda de la víctima fue la clave para detener al asesino y resolver el caso que ha causado mayor alarma social en México en los últimos tiempos.
Ana Laura Jiménez era camarera en el club La Perla, en el sureño barrio de Tláhuac de la capital mexicana, donde bailaba con los clientes a cambio de dinero, aunque a sus padres se lo ocultó y les hizo creer que llevaba ocho meses trabajando en una taquería.
Así es como conoció a principios de febrero de este año al que sería su novio, un hombre de 27 años que había pasado los últimos nueve en prisión por robar un vehículo con violencia, y quien había recobrado la libertad el pasado octubre.
El 5 de marzo, el día antes de que cumpliera 19 años, Ana Laura les dijo a sus padres que se iba a celebrarlo con unos amigos, y que la esperaran hasta las diez de la mañana del día siguiente, cuando ya lo festejaría con ellos, pero nunca regresó.
Su novio José (se hacía llamar José González Peña, José Hernández Hernández o José Abraham Peña Pedraza) la fue a ver al club y allí consumió tres jarras de cerveza.
Terra/EFE