UE-Serbia-Kosovo-UE Nota
30/03/2007 - 12:13 (GMT)
Los cancilleres europeos comenzaron a estudiar el viernes en Bremen (norte de Alemania) el papel que desempeñará la Unión Europea en la posible "independencia supervisada" que preconiza la ONU para la provincia serbia de Kosovo, un estatuto que España ve con "mucha preocupación" por la falta de "bases jurídicas".
Si la UE siempre ha apoyado en voz alta los trabajos del mediador de la ONU, Martti Ahtisaari, que en su propuesta final presentada esta semana se refirió a la independencia como "la única solución viable" para Kosovo, existen en realidad importantes divisiones dentro del bloque sobre la cuestión.
En ese sentido, España señaló el viernes en Bremen que prefiere que continúen las negociaciones entre serbios y kosovares "algunos meses más", en lugar de una "independencia impuesta sin bases jurídicas" a través del Consejo de Seguridad de la ONU, una posición similar a la de Rusia, que amenaza con utilizar su veto en ese órgano.
"No pasa nada porque se prolonguen unos meses más las negociaciones y tengamos un acuerdo con las partes", dijo el secretario de Estado español en Asuntos Europeos, Alberto Navarro, reiterando la "preocupación" con que su país ve el futuro estatuto de ese territorio administrado por la ONU desde 1999.
"Nos preocupa que se pueda hablar de una disgregación, que el mapa de Europa cada año siga cambiando, que en la escuela se vean nuevos Estados aparecer, Montenegro hace unos meses, y ahora empezamos a hablar de una independencia impuesta a Kosovo sin bases jurídicas", agregó Navarro.
España teme, sin admitirlo abiertamente, que el caso de Kosovo pueda tener repercusiones en las ambiciones independentistas en el País Vasco (norte) o en Cataluña (noreste).
De todos modos, Navarro aseguró que su país "no va a romper la unidad de la Unión Europea ni de la comunidad internacional", que busca garantizar la estabililidad en los Balcanes tras las sangrientas guerras de fragmentación de la ex Yugoslavia de la década del '90.
Los españoles no son los únicos miembros de la UE que miran con reservas la cuestión, ya que Eslovaquia adoptó el miércoles pasado una declaración en su parlamento en la que rechaza una "independencia absoluta e ilimitada" para Kosovo.
En cuanto al Consejo de Seguridad de la ONU, donde el tema podría ser tratado en mayo, Rusia ya anunció su oposición a una solución que no tenga en cuenta a Serbia y vaticinó un fracaso del plan de Ahtissari.
En medio de estas difíciles negociaciones e incertidumbres, el ministro alemán Frank-Walter Steinmeier, cuyo país ejerce la presidencia de la UE reiteró la necesidad de mantener la unidad del bloque para "garantizar la seguridad y estabilidad de los Balcanes" y su esperanza de un acuerdo en la ONU.
La UE tendrá un papel muy importante una vez que se decida el nuevo esttuto de los kosovares, con el envío de una gran misión civil, de policía y justicia, que podría estar integrada por unas 1.500 personas.
El comisario europeo de Ampliación, Olli Rehn, y el Alto Representate de la UE para la Política Exterior, Javier Solana, prepararon un documento sobre el tema para presentar a los ministros en Bremen.
Terra/AFP