Estados Unidos
01/04/2007 - 20:35 (GMT)
El fiscal federal Reggie Lloyd planea acelerar la ofensiva contra el tráfico humano, luego que las autoridades desarticularon una red de prostitución encabezada por tres inmigrantes ilegales.
Anteriormente, las autoridades en Carolina del Sur simplemente deportaban a mujeres indocumentadas si eran arrestadas por prostitución, y acusaban a las personas a cargo de las redes de delitos de inmigración tales como falsificación de documentos, dijo Lloyd.
Pero eso ha cambiado, especialmente tras los arrestos la semana pasada de dos hombres acusados de contrabandear a una niña mexicana de 14 años a Estados Unidos y obligarla a prostituirse, dijo Lloyd. Un tercer hombre era buscado en el caso.
"Nosotros no las consideramos más como extranjeras ilegales. Las consideramos víctimas", dijo Lloyd. "No importa que estén aquí ilegalmente, están siendo explotadas".
Lloyd dijo que el tráfico humano en Carolina del Sur es mayor que lo que nadie imaginaba.
"Hay mucho de esto en el estado", dijo Lloyd. "A medida que mejoren nuestras operaciones, van a ver más casos como éste".
El tráfico humano puede ser un negocio tan complejo y rentable como el tráfico de drogas.
Los traficantes deben trasladar a las mujeres a Estados Unidos ilegalmente, darles alojamiento y comida y llevarlas a distintos lugares para trabajar, además de conseguir clientes, dijo Loyd.
Puede traer grandes ingresos. En un caso en el 2005 en Myrtle Beach, José Hernández Becerra, que estaba a cargo de un burdel, dijo a las autoridades que él ganaba 700 dólares por noche por prostituta.
Ese incidente muestra también cómo se lidiaba con esos casos.
Una mujer arrestada por prostitución era una inmigrante ilegal mexicana. Luego de recibir promesas de un empleo en Myrtle Beach, fue forzada a prostituirse por dinero, o los líderes de la red la matarían.
Tras su arresto, pasó tres meses en prisión. Ninguna parte en la declaración que llevó a su arresto mencionó que fue obligada a prostituirse, dice el fiscal William Day.
Los líderes de la red, Martín Carbajal Servín y Estella Aguilar Ortiz, un matrimonio de inmigrantes ilegales, se declararon culpables de atraer a mujeres a la prostitución. Carbajal Servín pasó dos años en prisión y su esposa fue sentenciada a 11 meses.
Lloyd inicio una fuerza especial contra tráfico humano unos pocos meses después de asumir el cargo en febrero del 2006. La fuerza incluye al FBI y la oficina del gobernador del estado.
"Debimos hacer esto hace mucho tiempo", dice Lloyd. "Es vergonzoso que no hayamos hecho nada antes".
Terra/AP