Policial
03/04/2007 - 02:38 (GMT)
El atribulado sistema de correccionales de Texas planea dejar en libertad a más de 550 reos que han cumplido sus sentencias mínimas y no han causado problemas tras las rejas, anunciaron el lunes funcionarios.
Los prisioneros serán puestos en libertad en las próximas semanas, tan pronto como funcionarios de la agencia puedan conseguir los servicios necesarios para soltar a los reos, como supervisión de libertad vigilada y consejería, dijo el portavoz de la Comisión de Juveniles de Texas (TYC) Jim Hurley.
La medida es parte de una investigación integral de las políticas de la agencia, que ocurre en medio de alegatos de abuso sexual y físico de reos, así como de complicidad silenciosa.
El sistema tiene encarcelados a cerca de 4.700 convictos de entre 10 y 21 años que son considerados los más peligrosos, incorregibles o crónicos.
Intercesores de reos y sus familias se han quejado de que las sentencias son casi siempre alargadas por razones caprichosas o en represalia por quejas interpuestas.
Jay Kimbrough, asignado por el gobernador Rick Perry para solucionar los problemas de la agencia, decidió el viernes suspender la política del sistema que requiere que los reos logren ciertos niveles académicos, de conducta, y psicológicos antes de ser puestos en libertad. La suspensión ocurrió en medio de interrogantes sobre la efectividad del programa.
La decisión calificó inmediatamente a casi 300 prisioneros para ser puestos en libertad, junto con cerca de 250 que ya estaban listos para salir, señaló Hurley.
Agregó que un panel de activistas comunitarios, abogados, y empleados del TYC todavía tienen planes de revisar las sentencias alargadas de otros presos que ahora no son aptos para salir. Otros cientos de reos podrían dejar las prisiones tras esta revisión, ha dicho Kimbrough.
Terra/AP
