América Latina
06/04/2007 - 16:25 (GMT)
El ministro de Ganadería, José Mujica, reconoció el viernes que hay que demostrar una "preocupación discreta" ante las amenazas de piqueteros argentinos de atentar contra una planta de celulosa que se levanta en territorio uruguayo, pero señaló que él no cree en ellas.
"Perro que ladra no muerde", afirmó el ministro en declaraciones a la radio Carve de Montevideo cuando le preguntaron sobre qué hacer respecto a las amenazas que en los últimos días han realizado dirigentes de la denominada Asamblea Ambientalista de la ciudad argentina de Gualaguaychú, en la provincia de Entre Ríos, que protestan contra la construcción de la fábrica.
Señaló que "hay que mostrar preocupación, con seriedad, porque en definitiva si alguien piensa que hay que emplear esos métodos hay que moverse en consonancia, pero hay que mantener una preocupación discreta, que no sea ofensiva".
Los ambientalistas argentinos temen que la planta, que se levanta a orillas del río que sirve de límite entre ambos países, provoque efectos daños ambientales.
Tenemos que dejar que transcurran las "calenturas" (enojos) de algún sector de Entre Ríos", afirmó Mujica, "y observar, sacar conclusiones y hablar poco".
Algunos dirigentes de Gualeguaychú afirmaron a la prensa esta semana que podrían llegar a realizar atentados con bombas contra las instalaciones que está construyendo la firma finlandesa Botnia, e inclusive mencionaron que habían recibido ofrecimientos en tal sentido de militares del grupo ultraderechista "Carapintada" que en la década de 1990 protagonizó un fallido levantamiento contra el gobierno del presidente Carlos Menem.
Terra/AP